Entrevista ABC: «Ahora es buen momento para las charlas que no permitía la prisa»

Después del capítulo especial del pasado miércoles «Conversaciones en Fase Zero», ahí va la entrevista que concedí al ABC tal como salió publicada:


Y ahí va la entrevista completa:

-Además del contexto y la forma de hacer las entrevistas a distancia, ¿cambia el tono de las charlas respecto al Chester?

Pues ocurre lo mismo que nos ha pasado a todos. Con el confinamiento cambia la distancia. Y la distancia lo cambia todo. Eso obviamente tiene su parte incómoda, porque faltan los abrazos, el mirarse a los ojos, la sincronía total de los movimientos y las palabras, que ahora sufren un inevitable deterioro por la conexión. Pero también eso ha forzado que las preguntas sean menos, las interrupciones muchas menos y los silencios muchos más. Y yo creo que eso también acaba enriqueciendo la conversación, aunque de otra manera.

-Llevamos casi dos meses de pandemia, ¿por qué es ahora es el mejor momento para poner en marcha estas conversaciones?

Siempre es el mejor momento para sentarse a tener una buena conversación. Otra cosa es que siempre se consiga. Si a eso le añades dos meses en los que los invitados —como cualquier hijo de vecino— han tenido tiempo de plantearse muchas cosas, igual sí que lo es. Yo creo que ahora es un buen momento para tener esas conversaciones que no permitía la prisa. 

-¿Cómo se ha hecho la selección de invitados?

Entre la cadena, la productora y yo hemos barajado tres criterios: que nos apeteciese escuchar su opinión, que pudiesen por temas de agenda —esto ha sido lo más fácil— y que, obviamente, quisiesen. De ahí que en la lista final hayan salido perfiles tan diversos como el paleoantropólogo Eudald Carbonell, el escritor Javier Cercas, la presentadora María Teresa Campos, el futbolista Andrés Iniesta, el baloncestista Ricky Rubio o el superviviente de la tragedia de los Andes, Carlitos Páez.

-Supongo que durante las conversaciones, también usted hablará sobre su experiencia/visión de la sociedad durante este confinamiento. ¿Cree que es importante/relevante que los líderes de opinión aporten su visión sobre cuestiones políticas y sociales en este momento crucial?

Creo que —tal como están las cosas— el compromiso es ya una obligación moral. Quien no se compromete a nada, no hace nada en su vida. Y si tú eres conocido o famoso, por lo que sea, eso significa que tu mensaje y tu compromiso pueden llegar a mucha gente. Ojo, digo llegar, no representar. Porque yo no considero que represente a ninguno de mis seguidores… a duras penas me represento a mí mismo. Tampoco el hecho de que sean seguidores de mi trabajo significa necesariamente que estén todos de acuerdo con todo lo que diga o haga. Eso sería algo demasiado próximo a una secta. Hay que dejarlo claro de una vez: un seguidor no es un votante. Un votante deposita su confianza en su representante para que lleve a cabo un programa determinado. Un seguidor, no. Y sólo por eso, uno puede ser más o menos conocido, pero otra cosa muy distinta es aceptar la responsabilidad del líder de opinión.

Entrevista en Vertele: «Debería pagar por trabajar aquí, pero si se lo decís a Vasile os mato»

Risto Mejide estrena 'Conversaciones en fase zero'

Risto Mejide estrena ‘Conversaciones en fase zero’ MEDIASET

Hablamos con Risto Mejide, que la noche de este miércoles 6 de mayo estrena en Cuatro ‘Conversaciones en fase zero’, una adaptación de su ‘Chester’ en la que conversará de casa a casa con distintos famosos. Aprovechamos para preguntarle si se ha solucionado el problema con ‘Cuatro al día’ tras afirmar sentirse víctima de «una emboscada» de la cadena, y nos explica cómo concibe su relación con Mediaset.

Convertido desde hace años en uno de los presentadores más reconocibles de Mediaset, y sobre todo de Cuatro, Risto Mejide suma desde la noche de este miércoles 6 de mayo una nueva aventura en la cadena al ponerse al frente de Conversaciones en fase zero, un nuevo programa en el que charlará de casa a casa con famosos como Andrés Iniesta, Ricky Rubio, Alfonso Reyes, Javier Cercas, Javier Mariscal, María Teresa Campos, Eudald Carbonell, Carlos Páez y Manuela Carmena.

Preguntamos al publicista y conductor televisivo lo que supone esta apuesta, y lo que cambia el hacer las entrevistas a través de una pantalla, y no cara a cara como en su Chester: «Del Chester sólo han salido mal parados los que tenían algo vergonzoso que esconder… y no han sabido cómo hacerlo».

También aprovechamos para saber si ya está solucionado su enfado con Cuatro, tras lamentar sentirse víctima de «una emboscada». Y Risto nos deja claro que, pese a todo, su relación con el canal y con Mediaset es de más amor que odio: «Si nunca jamás hay ninguna desavenencia, eso es que o bien vuestra relación es falsa, o que algo estáis haciendo mal».

Risto Mejide, en 'Conversaciones en fase zero'

Risto Mejide, en ‘Conversaciones en fase zero’ MEDIASET

¿Qué Risto vamos a ver en ‘Conversaciones en Fase Zero’? ¿Imaginamos que el más dialogante del ‘Chester’, y no el más peleón de ‘Todo es mentira’?

En Chester trato de escuchar al invitado. Lo que dice y lo que no dice. En Todo es Mentira trato, simplemente, de entender la actualidad con ayuda de mis compañeros. Creo que el espectador ya ha percibido perfectamente la diferencia entre ambos formatos.

Obviamente todos los programas se han tenido que adaptar. ¿Nos va a recordar a otros, como ‘Late Motiv’ o ‘Lo de Évole’? ¿Qué toque de distinción aportáis?

Una conversación es siempre cosa de dos. Aunque las reglas gramaticales y sintácticas sean las mismas, no es una misma partida de ajedrez si cambias a los contrincantes, aunque en ambos casos lo acabemos llamando ajedrez.

Las entrevistas por videollamada están siendo una alternativa para que los programas sigan adelante, y por tanto no son lo ideal, pero… ¿Tienen alguna ventaja a la hora de abordar a los entrevistados? ¿Están más abiertos o receptivos a hablar de según qué temas al estar en sus casas y sin mediación?

El confinamiento ha abierto una parte importante de nuestra intimidad. Hay un pedazo de nuestra casa -y en ocasiones hasta de nuestra rutina- que se han vuelto públicas. Además, es cierto que yo echo de menos estar en contacto físico con el personaje. Pero no es menos cierto que la distancia ha obligado a ser más conciso con las preguntas, más respetuoso con los silencios y darle más espacio a quien lo tenía que rellenar. Al final, entrevistar es crear vacíos para que tu interlocutor no tenga más remedio que rellenarlos. O al menos así lo veo yo.

Risto y Manuela Carmena en el programa

Risto y Manuela Carmena en el programa MEDIASET

¿Cómo y cuándo surgió la idea, y cómo ha sido el proceso de producción y preparación en estas circunstancias?

Llevábamos tiempo queriendo hacer una temporada de Chester. De hecho, la pandemia, entre todos los planes que se llevó por delante, también figura la preproducción de la próxima temporada. Así que nos vimos obligados a adaptarnos. Como tanta gente. Enseguida nos dimos cuenta de que el confinamiento nos había obligado a una reflexión forzosa, y que ahí había material que seguramente sería único y muy significativo de esta tragedia que nos ha tocado vivir, más o menos de cerca. Y de ahí que pensamos en realizar este especial.

Para abrir boca, Ricky Rubio, María Teresa Campos, Manuela Carmena y Andrés Iniesta. ¿Cuando se lleva ya tanto tiempo en televisión, es más fácil lograr este nivel de invitados? ¿O requiere más trabajo para que sepan cómo trabajas y entrevistas?

Los invitados son siempre la gran pregunta en un programa de entrevistas. Y lo entiendo, porque los grandes nombres siempre llaman a más gente. Pero creo que en Chester ya demostramos que hay muchos invitados que, pese a no ser tan conocidos, merecían esos minutos en televisión porque tenían algo muy interesante que contar. Obviamente, el mejor de los casos, es el que veremos en este especial, que es cuando se conjugan ambas cosas: grandes nombres con buenas historias o reflexiones que explicar.

Risto y Maria Teresa Campos en el programa

Risto y Maria Teresa Campos en el programa MEDIASET

¿Y no te ha surgido nunca algún «problema» por algún invitado que piense que quizás se encuentra al Risto más combativo, el que vemos en ‘TEM’? ¿Cómo lo gestionas?

No lo gestiono. Si algún invitado no quiere venir porque tiene miedo, o le da apuro, o lo que sea, pues qué se le va a hacer. Siempre pienso que no ha visto suficientes capítulos del programa. Porque del Chester sólo han salido mal parados los que tenían algo vergonzoso que esconder… y no han sabido cómo hacerlo.

¿Crees que ‘Todo Es Mentira’ sale reforzado de esta época?

TEM es un formato que ha luchado muy duro en circunstancias muy adversas por estar al lado de la gente durante esta crisis. Entreteniendo e informando con los recursos que hemos podido, de manera libre, crítica y plural. Y así lo hemos demostrado en los casi 40 programas que llevamos de confinamiento, eso significa que hemos tele-entrevistado alrededor de 400 médicos, sanitarios, enfermeros, políticos, economistas, investigadores, historiadores, escritores y hasta algún que otro filósofo. Y por supuesto, denunciando a los aprovechados, a los estafadores y a los oportunistas, que también los hemos tenido.

No sois los únicos, pero en vuestro caso, ¿cómo calculáis el equilibrio entre «denunciar» algo o a alguien, y obviamente al mismo tiempo darle voz e incluso espacio en plató? ¿La audiencia influye?

No lo calculamos tanto. Lo hacemos en base a una máxima: ser honestos con el espectador. Si eres honesto, si respetas la inteligencia y la madurez del espectador, te lo agradece y te lo acaba retribuyendo.

Risto Mejide en una foto promocional de 'TEM'

Risto Mejide en una foto promocional de ‘TEM’ MEDIASET

El estreno de ‘Conversaciones en Fase Zero’, y el anuncio del mismo, coincidió justo con tus lamentos por haberte sentido parte de una «emboscada» dentro de la cadena. ¿Está solucionado con ‘Cuatro al día’? ¿Cómo son esas relaciones entre programas que no comparten productora?

No fueron lamentos. Odio la queja, no te digo el lamento. Fue una constatación. Y lo bueno y lo malo de tenerme en pantalla, es que en mi caso, todo lo que ves, es. Guardarme algo no va conmigo. Y en cuanto a nuestras relaciones con Cuatro al día, siempre han sido estupendas, gracias.

¿Y cómo es la relación con la cadena, y con Mediaset? Desde fuera, la confianza es clara con un programa diario y también este semanal, además de ‘Got Talent’. ¿Es amor-odio, o sólo amor?

La rutina introduce siempre dinámicas variadas en la evolución de cualquier relación. Si nunca jamás hay ninguna desavenencia, eso es que o bien vuestra relación es falsa, o que algo estáis haciendo mal. Lo importante es el balance, el cómputo global, y en mi caso, con Mediaset, es tremendamente positivo. Me siento muy privilegiado trabajando con equipos de gente a los que admiro y respeto profundamente. Aprendiendo cada día de tanta gente buena y buena gente. Yo debería pagar por trabajar aquí. Pero si se lo decís a Vasile, os mato.

¿De cara al futuro, cuál es tu plan televisivo? ¿Qué te queda por hacer, hay algún programa que te hubiera gustado conducir o que desees de aquí en adelante?

Es lo que te decía antes, soy muy feliz con mi día a día. En estos momentos, estoy en un formato de humor y entretenimiento diario que me permite entender un poco mejor la actualidad, en un formato de conversaciones con gente que merece la pena -que algún día volverá- y en el mayor espectáculo de talentos de la televisión. Como para quejarme o desear otras cosas. Quien no valora lo que tiene, acaba perdido por culpa de lo que desea.

Fuente: Vertele.

Mi cine español, por Risto Mejide.

Mi cine español, por Risto Mejide.

Fotogramas.

Viajando con Chispita

Mi cine español, por Risto Mejide

En ‘Viajando con Chester’ (Cuatro), Risto Mejide da su visión de los personajes de actualidad. Ahora nos ofrece su visión del cine español, también muy crítica.

Fotogramas.es / Iustración: Jonathan Millán 09-12-2014

¿Cuál fue su primera vez con el cine español?
‘Amanece, que no es poco’ (J.L. Cuerda, 1989). Una de mis primeras películas españolas, y una de mis favoritas aún hoy.

¿En qué película española se hubiera quedado a vivir?
En cualquiera de las de Julio Medem.

¿Cón qué persona o personaje del cine español se iría de cañas?
Me iría con Karra Elejalde. Tiene que ser un cachondo.

¿Con qué persona o personaje le gustaría quedarse encerrado en un baño?
Con cualquiera que tuviese nociones de cerrajería.

¿Qué persona o personaje no querría tener en el asiento de al lado de un avión?
Al lado no sé, pero te aseguro que si un día encuentro a una tripulación formada por Javier Cámara, Raúl Arévalo y Carlos Areces, me bajo directamente.

¿De quién del cine español estuvo enamorado de pequeño o adolescente?
Con 8 años me enamoré de Macarena Camacho en ‘Chispita y sus gorilas’ (L.M. Delgado, 1982), donde compartía cartel con los protagonistas de Verano azul. Fue mi primer fechazo cinematográfco.

¿A qué estrella internacional le gustaría ver trabajando en el cine español?
Quentin Tarantino debería salir en Torrente 6. Y cargárselo con una katana. O con un pincho de tortilla.

¿Qué persona o personaje sentaría en el sofá de Viajando con Chester?
Me encantaría conversar con Almodóvar. Y con Amenábar. Y con Daniel Monzón. Y con Jota Bayona. Y con Paco Plaza. Y con Concha Velasco. Y con Carmen Maura. Y con Penélope Cruz. Y con Antonio Banderas. Y con tantos y tantos… Aunque espero poder hacerlo algún día, sinceramente.

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Revista ELLE – Viajando con Risto –

Revista ELLE – Viajando con Risto –

Entrevista publicada en ELLE, Septiembre 2014.

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 El ‘Making Of’ de la entrevista:

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Risto Mejide: “Pensáis que yo soy crítico, pero no conocéis a mi madre”

18 Agosto 2014, El País.

El presentador de televisión y publicista Risto Mejide, famoso por su estilo incisivo, no se muerde la lengua en esta entrevista.

1408386630_568573_1408388058_noticia_normalRisto Mejide (Barcelona, 1974) no necesita psicólogos de salón. Su madre, cuenta, se sacó la carrera haciendo las prácticas con él. Pero el caso es que el personaje genera una irresistible tentación de sentarlo en el diván. El respetado publicista, siempre oculto tras unos cristales oscuros, pasó de merendar triunfitos a conversar con la élite del país sentado en un sofá inglés. Y le va bien. Pasó de despertar el odio de la gente, a generar cierta empatía. ¿Qué sucedió por el camino?

Pregunta. ¿Después de tanto concurso de supuestos talentos necesitaba un programa de entrevistas con gente que tuviese cosas que contar?

Respuesta. Tu pregunta denota unos prejuicios brutales.

P. No le digo que no.

R. Yo no critico ni me avergüenzo de nada de lo que he hecho en televisión. Si no hubiera pasado por esas etapas no habría llegado a lo de ahora. Pero aparte de eso no creo que haya programas mejores o peores intelectualmente hablando. Sino aquellos que conectan con la audiencia.

P. Que también pueden ser buenos o malos. Como el cine o la literatura.

R. ¿Quién lo decide? ¿Una troika cultural? Hay muchísimas cosas que no pasan a la historia que son tremendamente necesarias. Como Dickens, que publicaba folletines populares. No hay que ser censores de la cultura popular que es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Algún día se estudiará la historia a partir de lo que sucedía en este momento. Como Belén Esteban.

P. Esperemos que no.

R. ¿No te gusta? A mí tampoco. Pero ella conecta con muchos millones de personas, otra cosa es que a ti te guste que tu país sea así. Pero sí, en esta faceta me siento más yo. Puedo hacer lo que quiera, así que dejo salir muchas más cosas de mí. Por eso también las gafas son mucho más transparentes, ya no necesito bloquear la mirada y quiero que la otra persona me vea los ojos.

P. ¿Es menos personaje?

R. Es un trabajo, un rol.

DNI urgente

Risto se llamaba Ricardo. Pero a los 15 años unos amigos fineses empezaron a llamarle así. Se lo cambió en el DNI. Puede que ahí naciera el personaje televisivo que sustituyó al brillante publicista.

P. Durante su etapa de OT se convirtió en el vertedero del odio de mucha gente. ¿Cómo gestionaba esas emociones?

R. Una vez en The Times me compararon con Simon Cowell, que tenía el mismo rol. Decían: “El hombre al que todo el mundo ama odiar”. Y me encantó. A todo el mundo le gusta pensar: “Qué cabrón, cómo ha dicho eso”. Y la prueba está en los picos de audiencia. Era muy gratificante desde mi punto de vista porque estaba generando relevancia, y eso en televisión es dinero.

P. ¿Nunca se sintió mal por hacer llorar a un concursante?

R. ¿Mal? No, he recibido el cariño de mucha gente. No confundamos hacerse el simpático en televisión con caer bien.

P. No me negará que era despiadado con gente claramente más débil intelectualmente…

R. Discrepo completamente. Yo concentraba el foco de atención en ese momento con una frase que la gente fuese capaz de repetir al día siguiente. Para decir “has desafinado como una perra” está cualquiera. Para decir “eres como un vibrador, perfecta en la ejecución, pero fría en el sentimiento”… eso es un spot de televisión. Y eso, perdona, pero es un mérito que nunca se me ha reconocido. Si me hice famoso es por decir las cosas de una manera determinada. La forma es a lo único que no voy a renunciar.

«Lo que dices desde el estómago es lo que logra más notoriedad”

P. Pasó de machacar a la gente a ponerse a su lado con artículos como el del trabajo. ¿Se ablandó?

R. La gente utiliza a los personajes públicos para lo que necesita. Y con el “No busques trabajo” o el “Largaos”, vieron que mi mala leche se podía utilizar para sacar las vergüenzas de quien había que sacarlas. Cambié de enemigo y en vez de tener a los triunfitos o a los frikis de un programa, se vio que podía cargar contra la casta.

P. ¿Ha dicho alguna vez algo que no pensara?

R. Continuamente, lo que más notoriedad o relevancia han tenido son las que menos he pensado. Otra cosa es que me arrepienta. Lo que dices desde el estómago es lo que logra más notoriedad.

P. Uno pensaría que todo este personaje es una coraza. ¿Tuvo una infancia difícil?

R. Siempre hay un momento en que los periodistas me sentáis en el diván. Soy hijo de psicóloga, y mi madre se sacó la carrera cuando ya estaba crecidito. Así que he pasado todos los test del mundo. He crecido sabiendo todo de mi personalidad, llegáis tarde.

P. ¿Una entrevista ha de ser incómoda?

R. El otro día leí una frase de un colega tuyo ya muerto que decía: “Una entrevista ha de ser incómoda, lo demás son relaciones públicas”. Hay que preguntar lo que alguien no se ha atrevido a decir.

P. Pues el otro día entrevistó al director de La Razón, Francisco Marhuenda, y luego a su mentor, el publicista Toni Segarra. Al primero le machacó y al segundo le hizo una oda. ¿Eso era sectarismo o relaciones públicas entonces?

R. A uno lo admiro y al otro no. Y eso se tiene que notar en una conversación. Huyo del rigor, intento ser lo más subjetivo del mundo. Yo no hago periodismo. Y lo de Segarra, pues sí, eran relaciones públicas para que la gente joven que me sigue le conozca. Mucha gente me dijo en Twitter que les había descubierto a un tío maravilloso…

«Intento ser lo más subjetivo del mundo. Yo no hago periodismo”

P. Por cierto, 1,7 millones de seguidores. ¿Algún consejo?

R. La cosa no está en la cantidad sino en la influencia. Si eres capaz de que tus 800 cometan un suicidio colectivo, tienes tú más poder que yo.

P. ¿De dónde viene ese renovado interés por la política con programas como el suyo o el de Évole?

R. Los medios y la política van ligados. Vivimos un empoderamiento del consumidor y del votante, que es el mismo tío. Y eso ha de llevar necesariamente a un nuevo tipo de político que trata con los medios de manera distinta. En mi programa lo que intento es que todos estén representados, pero te encuentras que la mayoría de los antiguos dicen no.

P. ¿Cómo quién?

R. Gallardón me ha dicho que no y me lo sigue diciendo.

P. ¿Por miedo?

R. No, es un tío muy preparado, dudo que tenga miedo. Pero debe pensar que como vengo de los programas de frikis…

P. He oído que quiso ser espía del CNI.

R. Estaba en paro y buscaba ofertas en el periódico del domingo. El CNI está obligado a anunciarse y encontré una. “Se buscan agentes que sepan hablar árabe, chino o no sé qué más”. Yo estaba en nivel siete de chino y mandé un currículum. Al cabo de un tiempo, me dijeron si quería pasar las pruebas. Pregunté el sueldo y desistí. Era poco.

P. ¿Ha pensado alguna vez que desperdiciaba su talento con sus trabajos?

R. Como decía Woody Allen, tengo poco talento pero muy bien aprovechado.

P. ¿Quién le hace de Risto Mejide a usted?

R. Mi madre. Vosotros creéis que yo soy crítico, pero no la conocéis a ella. Aparte de ser mi mejor amiga ha sido siempre referencia en todo.

P. ¿Y no estaba preocupada con ese personaje suyo?

R. Se preocupaba como cualquier madre. Pero la primera vez que me dijo algo fue: “Quítate la chaqueta en el plató que al salir tendrás frío”.

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Sympathy for Risto.

Sympathy for Risto.

Nº 611, Anuario, Abril 2014, ctrl.

Risto Mejide se asoma a la portada del Anuario 2014 de Ctrl y aprovechamos para charlar con él: si le hablas de su fama de malo, él responde que peor es que se considere malo decir lo que se piensa.

portada Ctrol¿Qué se le pide a un creativo? Que sepa comunicar. Risto Mejide se sabe comunicar muy bien y con ese talento ha hecho de sí mismo su mejor campaña. Con ello no solo se ha convertido en una de las marcas con más notoriedad del sector publicitario español (una de las pocas que traspasa las fronteras estrictamente profesionales para hacerse generalista) sino en un “case study” andante y mutante que enseña muchas cosas sobre el mundo en el que vivimos pero que difícilmente se puede imitar o reproducir. A eso se le llama ser único; es decir, lo que buscan todas las marcas.

¿Te sigues considerando publicitario?

Más que publicitario yo siempre me he considerado publicista y de hecho, me parece importante distinguir entre publicista y publicitario. Para mi el publicista es el que escribe para un público, el que comunica para un público a través de diferentes medios. En ese sentido siempre he sido comunicador ya fuera para marcas, a través de un libro, o a través de un programa de televisión.

¿Anticipabas la evolución que iba a sufrir la publicidad y la comunicación en general?

Te diría que en mi carrera profesional se ha reflejado lo que posteriormente hemos querido reflejar en Aftershare y me refiero a la confluencia entre contenidos y marcas. Al final lo que me ha ocurrido a mi en televisión tiene mucho que ver con lo que le ha ocurrido a Aftershare en el sector publicitario, que es que nos hemos posicionado cada vez más cercanos al contenido.

Y esa evolución hasta convertirte en un personaje público, ¿cómo lo llevas?

Al final me parece importante distinguir entre notoriedad, influencia y relevancia.

Pero en tu caso, ¿no crees que se dan las tres?

No, en absoluto, para mi alguien relevante es por ejemplo un médico, alguien que te salva la vida. Si hablamos de influencia, sí te diría que he vivido una segunda ola en la que mi “marca” (tú le has llamado personaje pero yo lo calificaría como marca) se ha ampliado a través de las redes sociales y las he utilizado para influir, algo de lo que me siento muy orgulloso (me refiero a mi gestión de las redes sociales). Y por último está la notoriedad, que es simplemente que la gente te reconozca por la calle, pero todos sabemos que la notoriedad pasa, es algo efímero, y así tiene que ser conmigo y con todo el mundo.

¿Entonces te consideras una marca?

Si, pero igual que también tú eres una marca. Precisamente las redes sociales lo que han hecho es poner a nuestra disposición herramientas que hasta ese momento solo estaban al al- cance de una marca comercial.

¿Te parece necesario que dentro del mundo del espectáculo haya gente como tú y como otros que aporten algo que tenga cierto peso, cierta trascendencia?

Más que eso yo te diría que me parece más importante ser auténtico a la hora de utilizar los medios. En toda relación entre una persona y un medio hay una manipulación mutua y en ese proceso tú tienes esa capacidad para hacer llegar tus mensajes y ahí radica el éxito. De todas formas me parece que se comete un error cuando se piensa que todo el mundo tiene que ser trascendental cuando aparece en un medio porque al final la gente también necesita distraerse, entretenerse. Las cosas triviales son necesarias y más en los tiempos actuales. No puedes pasarte todo el día cabreándote, denunciando… no es bueno ni para ti ni para la gente.

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Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 6 · Oriol Junqueras y Ada Colau.

Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 6 · Oriol Junqueras y Ada Colau.

Viajando con Chester, 06 de Abril de 2014, cuatro.

Ada Colau: «En los escraches interpelamos y señalamos, no ejercemos la violencia»

«He estado a punto del desahucio y sé lo que es esa angustia», cuenta

«En este país hay recursos, están mal repartidos», denuncia

«Ha llegado el momento de la disidencia», llama

Ella defiende un derecho que está recogido en la Constitución y, sin embargo, nadie parece hacerle ni caso: el derecho a una vivienda digna. Quizá por eso no habla de política sino de activismo. Quizá por eso no forma parte de un partido sino de una plataforma. Por eso ella no es líder sino portavoz. Quizá por ello, el lugar de la charla no es ningún edificio oficial sino debajo de un puente. Ada Colau, Portavoz Plataforma Afectados por la Hipoteca.

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Oriol Junqueras, a Risto: «Me veo como presidente de Cataluña»

Risto charla sobre independencia, economía y fútbol con Oriol Junqueras

«Queremos tener la mejor relación posible con España», afirma

«En mi DNI, pone que soy español», reconoce

«Ni vi ni celebré el gol de Iniesta en la final del Mundial», insiste

Risto Mejide charla con Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana y la mano que mece la independencia de Cataluña. El hombre que está detrás e Artur Mas, se sienta para hablar de las independencia, la consulta catalana y el gol de Iniesta que dio el Mundial a España.

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Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 5 · Rosa Rodero y Elpidio Jose Silva.

Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 5 · Rosa Rodero y Elpidio Jose Silva.

Viajando con Chester, 30 de Marzo de 2014, cuatro.

Rosa Rodero: «Estoy preparada para la libertad de los asesinos de mi marido»

Viuda de una víctima de ETA, deja sin palabras a Risto Mejide

Ella es el ejemplo de cómo sobrevivir cuando te arrebatan todo lo que tienes. Para Risto, es difícil entender que se puede salir adelante cuando los que tienen tus mismas ideas son tus verdugos. ETA asesinó a su marido Joseba Goikoetxea. Desde entonces, su serenidad y su dolor viajan con ella.

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Elpidio Silva: «El caso Blesa tiene elementos relacionados con el tráfico de armas»

Elpidio José Silva, juez granadino conocido por encarcelar a Miguel Blesa, viaja con Risto. No cree que los errores judiciales sean definitivos sino una variable más entre muchas otras. Socialista de corazón, está desencantado con el poco poder judicial que hay en España.

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Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 3 · Cristina Cifuentes y Sor Lucía Caram.

Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 3 · Cristina Cifuentes y Sor Lucía Caram.

Viajando con Chester, 9 de Marzo de 2014, cuatro.

Charla íntegra de Cifuentes con Risto Mejide

La delegada del Gobierno se sienta en el chester

Captura de pantalla 2014-06-05 a la(s) 11.13.38Agnóstica. Republicana. Firme defensora del matrimonio homosexual. Y delegada del Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid.

Cristina Cifuentes parece una contradicción en sí misma, pero las apariencias pueden engañar. Esta mujer, con dos fechas de cumpleaños diferentes, se sienta junto a Risto y Chester para iniciar un viaje que le llevará a recorrer terrenos de gran dureza emocional y también episodios más agradables y desenfadados.

Charla íntegra de Sor Lucía con Risto Mejide

La monja dominica se sienta en el chester de Risto

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Sor Lucía Caram, una monja de clausura que llegó hace 18 años al corazón de Cataluña, y llegó para molestar.

De sus manos, de su fé y del brillo de sus ojos depende hoy la supervivencia de 1.600 familias, y la vergüenza de los políticos que, una vez más, han demostrado su incompetencia ante gente apasionada como ella.

Risto empieza conversando con una monja y acaba ‘desnudándose’ con una mujer.

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Cristina Cifuentes y la monja Lucía Caram charlan con Risto este domingo.

Cristina Cifuentes y la monja Lucía Caram charlan con Risto este domingo.

El domingo, 9 de marzo 2014, a las 21.30 horas en ‘Viajando con Chester’, cuatro.

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, y la monja dominica sor Lucía Caram se sentarán en el chester junto a Risto Mejide en el nuevo programa ‘Viajando con Chester’ el domingo a partir de las 21.30 horas.

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Risto Mejide en MorninGlory, el programa de radio online de cuatro.

Risto Mejide en MorninGlory, el programa de radio online de cuatro.

4 de Marzo de 2014, Programa 2 de ‘MorninGlory’, MorninGlory, cuatro.

Ver entrevista completa.
 

Risto Mejide: «Si algo sobra en este país es mala leche, y no precisamente la mía»

morning«Mi madre fue la primera en ver mi vocación»

«La mala leche la saco de cómo nos quieren hacer creer que todo es culpa nuestra»

«Sor Lucía es tan de verdad, que te asusta. Te desnuda tanto que te deja desarmado»

«Me siento muy orgulloso de ser blando. El que no siente, no puede opinar»

«Los éxitos solo se encuentran revolviendo entre los fracasos»

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Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 2 · Miguel Ángel Revilla e Iñaki Gabilondo

Viajando con Chester · Temporada 1 · Capítulo 2 · Miguel Ángel Revilla e Iñaki Gabilondo

Viajando con Chester, 2 de Marzo de 2014, cuatro.

Charla íntegra de Revilla con Risto Mejide

Ante la casa de Botín, Revilla charla con Risto sobre un Chester

Septuagenario, economista, director de banca, divorciado y vuelto a casar. Miguel Ángel Revilla tiene nombre de genio renacentista, aspecto de pasiego que acaba de bajar del hórreo y formas de Atila en los platós de televisión. Arrasa por donde pasa. Igual es por su adicción a decir las cosas que nadie más se atreve a decir con un lenguaje que todo el mundo entiende. Muchos le llamaran demagogo, otros populista… ¡Mejor llamarle por teléfono para sentarse en el Chester!

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Charla íntegra de Gabilondo con Risto Mejide

El periodista se sienta en el chester de Risto en el segundo programa

Él sí que es la voz, con sus 71 años, lleva más de 50 enamorado de la radio y, en un momento como este, necesitamos gente que nos cuente lo que nos pasa pero sobre todo por qué nos pasa lo que nos pasa. El inconveniente de estar frente a un maestro de maestros, es que antes de que el propio Risto se dé cuenta, le habrá dado la vuelta al programa y el invitado entonces será él.

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Risto Mejide: «L’èxit de la meva vida sóc jo», a l’ ‘Ara Tu’

Risto Mejide: «L’èxit de la meva vida sóc jo», a l’ ‘Ara Tu’
Carles Capdevila entrevista a el publicista Risto Mejide.
VÍDEOS:
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Risto Mejide en «Julia en la onda» (13.01.2014)

Risto Mejide en «Julia en la onda» (13.01.2014)

Onda cero. 13/01/2014. Risto Mejide: «En este país la crítica es un indicativo de éxito»

31Entrevista a Risto Mejide en el programa de radio «Julia en la onda».

Risto presenta su libro  ‘No busques trabajo. 50 excusas para no autoemplearse’.

Un libro que surge de un artículo publicado el 19 de mayo en El Periódico de Cataluña y que intenta iluminarnos sobre «qué puedes hacer tú para que tu situación tenga más posibilidades de mejorar mientras los que tienen que arreglar esto no lo arreglan».

Todo comenzó con un artículo publicado el 19 de mayo en El Periódico de Cataluña y firmado por Risto Mejide, en el que invitaba a la sociedad española a crear trabajo en vez de buscarlo. «Fue tal la respuesta que la editorial me dijo que estaría bien justificar cada uno de los puntos de los que hablas y de ahí sale el libro».

Risto nos explica que «yo quería que fuera un libro muy práctico que pudieras llevar en la cartera o en el bolsillo», de ahí su pequeño tamaño y su aspecto de agenda. Un libro curioso en su fondo y forma, que para Risto «tienen que ir de la mano», y que «va muy al tema». La intención del libro es sugerir «qué puedes hacer tú para que tu situación tenga más posibilidades de mejorar mientras los que tienen que arreglar esto no lo arreglan» y convencer de que «ahora que está todo tan mal es mucho más probable que te crees tu propio empleo que no que alguien venga y te lo dé».

Sobre la situación de España, Risto se lamenta de que «el gran problema es que a los jóvenes les estamos cercenando el derecho a echar raíces en nuestra tierra». Además, critica que «en nuestra cultura la seguridad está por encima de la progresión» y asegura que «en este país la crítica es un indicativo de éxito».

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Risto Mejide: «Mi vida en películas»

Risto Mejide: «Mi vida en películas»

Entrevista incluida en la próxima publicación de Enero/2014 de la revista Cinemanía

LaúltimaRistoMejide CORTADA

 

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Risto Mejide: «Emprender pueden pocos, autoemplearse muchos»

Risto Mejide: «Emprender pueden pocos, autoemplearse muchos»

Entrevista publicada vía abc.es

Captura de pantalla 2013-12-12 a la(s) 17.13.44La vuelve a liar con un libro cuyo título, «No busques trabajo», puede parecer una invitación al escrache en estos momentos. Pero atención a cómo lo vende.

«Bueno, para empezar al libro le falta la mitad del título, el título completo es No busques trabajo…¡invéntatelo!», precisa. Sin duda es un matiz. El antiguo Ricardo, que se rebautizó Risto a los dieciocho años porque ya entonces intuía la importancia de crear una marca personal e intransferible, «que en estos momentos lo es todo», se defiende de los que le acusan de haber escrito desde la cresta de la ola un libro que encima se recochinea de los seis millones de parados. O peor aún, que aconseja a los que todavía no lo están que  dejen su trabajo para arrojarse por el precipicio. «Todo lo contrario, es que en el precipicio ya estamos, ya estamos cayendo, lo que intento es poner alguna ramita, a ver si alguien se puede agarrar», reivindica.

Su plan era escribir un libro contra el miedo: «el principal enemigo de la marca personal y del éxito es el miedo. El miedo a arriesgar, el miedo a perder lo que tienes, el miedo a la inseguridad…yo en el libro he puesto 50 excusas, que son 50 miedos, que tú puedes tener a la hora de emprender cualquier proyecto». Vamos, como las Cincuenta Sombras de Grey pero en versión Risto Mejide. ¿Saldremos de esta todos convertidos en flamantes empresarios, en su opinión? Aquí se pone serio: «no, en la práctica puede emprender muy poca gente, porque hay que tener un cúmulo de cualidades muy determinadas; pero sí creo que autoemplearse está al alcance de muchos». ¿Y qué es autoemplearse? «Pues a lo mejor es irte a una empresa y crear tu puesto de trabajo ahí dentro, hacerles creer que te necesitan, esto tiene más que ver con cómo te vendes tú, que con cómo te compran ellos»…

Atención que según habla te convence. Y además transmite ilusión…Una no puede evitar preguntarse si algún político de este país no habrá pedido consejo a Risto: «sí, alguno ha venido a verme, pero yo no quiero significarme a nivel político, creo que ahora mismo la clase política está como está porque se lo han ganado, creo que tienen que salir ellos solos del atolladero». Además asegura no fiarse un pelo de esta gente: «lo último que haría es poner la mano en el fuego por uno de ellos ahora mismo».

Oiga, ¿y eso no es un miedo como cualquier otro, como los otros cincuenta que él critica en su libro? ¿Miedo a mojarse, a pringarse? Lo admite de plano: «pero este es un miedo lícito y me alegro mucho de tenerlo, yo no quiero asociar mi marca personal a otra marca personal que mañana acabe en un juzgado». Punto pelota.

A poco que le vayas conociendo te crees a pies juntillas su vehemente afirmación de que él lo que hace los domingos es currar. Se levanta pronto, de siete a ocho, a no ser que el sábado haya salido y trasnochado. En primer lugar se ducha y en segundo lugar va a por los periódicos, «que ese es el único día que me los puedo leer con calma y en papel». Luego ya se levantan su mujer, la televisiva Ruth Jiménez, y su hijo Julio, de cuatro años. Se van los tres a desayunar a una pastelería de su barrio, en plan tranquilo, todos los periódicos desparramados por la mesa, etc. Se dan un paseo y se van a comer fuera con los padres de Ruth o con los de Risto.

Y por la tarde pues eso, a currar. Le encantan los domingos para eso «porque nadie te llama y puedes organizarte bien la semana, puedo leerme todas esas cosas que de lunes a sábado me he ido guardando para leer el domingo, yo tengo la sensación de que toda la semana vacío y el domingo me vuelvo a llenar de contenidos, la batería del iPad la gasto toda en domingo».

Acaba el día con una cena ligera, aunque la verdad no es que Risto no coma para estar así. Es que se cuida mucho, hace deporte con regularidad, especialmente desde que nació su hijo y descubrió el reto que era «dejarle en la cuna sin que me doliera la espalda, oye, ¡que esta semana ya cumplo 39 años!». Horror y pavor, ¿eh? Pero él aguanta a pie de andamio armado además de sus talismanes de la suerte: tres fantásticas pulseras (una de Ibiza, una de Los Ángeles, otra de Madrid) que luce en la muñeca derecha. ¿Quién dijo miedo?

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Los 10 mandamientos de Risto Mejide.

Los 10 mandamientos de Risto Mejide.

Entrevista publicada vía Elperiódico.com

Captura de pantalla 2013-12-10 a la(s) 10.40.17Su artículo ‘No busques trabajo’ fue el más retuiteado del país.El creativo lo ha ampliado a formato libro. Autoayuda laboral a lo Risto: a bocajarro y con colleja.

Cuesta encontrar piedras que tirar al tejado de Risto. Él siempre se ha arrojado ya las más llamativas. Así que quizá hay que calibrar el dicho: la mejor defensa es el ataque a uno mismo. “Hay que salir criticado de casa –responde el ex terror de los triunfitos–. Es una cosa que yo he practicado siempre. Sé muy bien lo que hago bien, pero también sé muy bien lo que hago mal. Porque tengo mucha gente que me lo dice”. Mucha gente = 1,5 millones de seguidores en Twitter, 72.000 en Instagram, más de 127.000 en Facebook. Un alcance total estimado de 12 millones de impactos, según su ‘biopic’ de solapa. Casi tantos lectores como toda la prensa escrita española. ¿Que cómo una persona que no tiene ni idea de nada ha llegado a tener esa potencia mediática? “Porque creo que una de las cosas que sí sé hacer es comunicar”, responde él de carrerilla.

Ya va por su quinto libro. Título muy Risto: ‘No busques trabajo’ [él así ha encontrado siete]. Desmonta 50 excusas para no salir de la zona de confort. Es un libro con precuela: nació de uno de sus artículos dominicales del suplemento ‘Más Periódico’ (‘El Periódico de Catalunya’). El del 19 de mayo se convirtió en el más retuiteado del país. ¿Qué tiene el libro que no se pueda encontrar ya en Internet? “Mi punto de vista”, responde su autor. Autoayuda a lo Risto Mejide: a bocajarro y con collejas. “Quien piense que voy a inventar la sopa de ajo, que no lo compre –dice–. No estoy descubriendo nada nuevo. Listo las cosas que va bien recordar”.

A continuación, los 10 mandamientos del Mesías de Twitter para ser tu propio jefe [hace siete años que él lo es]. Con una salvedad: aquí no hay milagros. No buscar trabajo cuesta bastante trabajo.

1. Deja de soñar con ser funcionario

Primer mandamiento basado en estadísticas: “El 56% de los españoles de 16 a 30 años sueñan con ser funcionarios”, recoge el libro de Risto. Si a alguien se le ocurre desmarcarse del españolito medio, aquí va el porcentaje con bofetada: “El 92% de los emprendedores dicen que España no es el país indicado para poner en marcha negocios ni empresas”. Risto cambia el abracadabra moderno –“emprender”– por “autoemplearse”. “Emprender pueden muy pocos. Autoemplearse podemos todos”, garantiza el creativo. Autoemplearse = “No significa abrir un negocio, sino generarte tu propio empleo. Ser un autónomo que vende una habilidad que le hace especial”. Contraindicaciones: “No es la panacea. Te llevas mucho trabajo a casa y hay jornadas de 16 horas, sí. Pero puedes elegir dónde trabajas, puedes elegir con quién trabajas”. ¿Ventajas? “Es la única empresa de la que jamás te podrán despedir”.

No se requiere experiencia. Risto pone como ejemplo a David Ogilvy, “uno de los mejores creativos de todos los tiempos”. Se estrenó con 38 años. Había sido cocinero, vendedor, diplomático, granjero. Nunca antes había redactado un texto publicitario.
Tampoco se necesita inversión mínima. A Alec Brownstein le bastaron 6 dólares para conseguir dos ofertas de trabajo. Puso un anuncio que aparecía cada vez que se tecleaban en Google los nombres de los seis directores creativos más importantes de Nueva York, que precisamente tenían tendencia a la egobúsqueda. Así que cuando los directores se googleaban a sí mismos, leían: “Buscarse a uno mismo es divertido, contratarme a mí lo es mucho más”.

Moraleja: “Tú decides a qué grupo quieres pertenecer: a los que lloran o a los que fabrican pañuelos”.

2. Descubre tus rarezas

En qué eres raro. No especial. “Lo de especial conlleva un matiz positivo –remarca el libro–. No necesariamente lo que nos diferencie será algo de lo que podremos estar orgullosos. Y allí también existirá oportunidad de negocio”. “Eso –añade Risto– va radicalmente en contra de los currículos. Un currículo es una lista de cosas que todo el mundo conoce y muchos más han hecho. Cuanto más tendía a la uniformidad hasta hace poco, mejor eras. ‘He-estudiado-en-la-universidad-de-Harvard’. Poco a poco hemos ido descubriendo que eso es mentira”.
¿Cómo se descubren las rarezas? “Yo defiendo que es a partir de lo que más molesta –responde el publicista–. Lo que más te cuesta meter en el currículo”. Así que toca hacerse autoanálisis. “Siéntate con alguien que te conozca bien”. Y escribe en un papel: “Yo soy el único que, dos puntos”. “Para venderte a ti mismo tienes que buscar en qué eres único. Ese es el primer paso que defiendo siempre. Y que moleste a gente”. Que moleste a la gente correcta. “Es lo que espero comunicarle a mi hijo algún día. ‘Oye, ¿quieres ser pizzero? Sé pizzero, pero sé el único que: reparte en pelotas”.

3. No seas un ‘miedocre’

“El mayor enemigo –advierte Risto– lo tenemos dentro”. El miedo. Miedo al fracaso, al qué dirán, a tener razón. A conseguirlo. “Y a perder lo que has conseguido –termina de enumerar el creativo–. El miedo te va a estar acompañando toda la vida. Te vaya como te vaya. El tema es qué relación estableces con tu miedo. El que no tiene miedo es temerario. El valiente es el que lo tiene y aun así actúa. Yo intento convertirlo en ruido cuando aparece. Ruido ambiental. Está ahí. Pero no dejo que dirija mi vida”.

De ese ruido ambiental se recomienda quedarse con un estribillo: hay que estar dispuesto a asumir riesgos. “El riesgo es la manera que tiene la vida de decirte que puedes tener una vida más interesante”, dice el creativo. Aunque los porcentajes no ayudan: solo el 12% de los encuestados en el Eurobarómetro de 2010 se identificaban con la frase “soy una persona que toma riesgos”. ¿La fórmula mágica? Distinguir “riesgo” de “incertidumbre”. Tener un optimismo moderado. Y seguir el consejo del espía peliculero Jason Bourne: “Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor”. La mala suerte –advierte Risto– es la excusa de los fracasados.

4. Fracasa

“Fracasa rápido y barato”, aconseja el creativo. “Que no te vaya la vida en ello. Si tienes 100.000 euros, no los pongas todos en la misma cesta. Haz 10 proyectos de 10.000. Y el que te salga mal que no te cueste la vida”. Risto insiste en que él trabaja para fracasar. “Mucho y bueno”. “Hace poco un tuitero decía: ‘Risto Mejide es un fracasado. Fracasó como músico, fracasó en sus programas de televisión, fracasó como productor musical…’. Si es que estoy orgullosísimo de estos fracasos. Y te has quedado corto –el creativo enumera unos cuantos más en su último libro–. Pero esos fracasos me han llevado hasta aquí. Esa es la parte que falta. La gente reniega de sus fracasos. Son los hijos bastardos”.

Frase para recitar de carrerilla ante potenciales inversores: “El fracaso es la única forma que tiene la vida de comprobar que realmente deseas conseguirlo”. De hecho, según recoge el publicista, en EEUU hay bancos que solo conceden créditos para proyectos de emprendedores que ya han fracasado antes.

“Espabilamos gracias a morder el polvo”. Es uno de los mantras de los gurús: conviene equivocarse antes de acertar. “Los mejores profesionales que me he encontrado en mi vida eran auténticas plantas de reciclaje de fracasos. Cogían su fracaso y lo convertían en botella de plástico”. Ya. Pero ¿y de qué comes mientras? Risto echa mano de la pirámide de Maslow (esa jerarquía de necesidades que se memorizaba en el colegio). “Si no tienes para comer, lo primero, come. No hablemos ni de realizarte ni de ser profesional de éxito. Primero come, y luego vamos al siguiente nivel”.

5. Ten fe en ti mismo

Verdad de Perogrullo para sacar pecho sin autolesionarse: “Hay millones de personas mejores que tú, pero tú eres también mejor que otros millones de personas en algo”. Debe ser la muletilla del autoempleado: con-fi-an-za. La confianza se transmite. “Si no crees tú en ti mismo, el que está al otro lado de la mesa tampoco lo va a hacer –apunta Risto–. Eso se comunica de manera no verbal”.

Chute de autoconfianza: “El mundo está lleno de carteras dispuestas a dejarse seducir por cualquier cosa que sea novedosa o sugestiva”. Es decir: que ahí fuera hay mercado para los productos más extraños. “Nadie es imprescindible, ya lo sabemos –adelanta el publicista–. Pero todos los días pagamos productos y servicios que nos han convencido de lo contrario. Todos los días”. Por ejemplo, ya hay una empresa que instala códigos QR en las lápidas para ver al muerto en vida a golpe de ‘smartphone’. “Son empresas que han encontrado su nicho, nunca mejor dicho, de mercado”, sonríe el creativo.

6. Sé un oportunista

Es la cualidad básica de todo autoempleado del mes: “Un buen autoempleado no se distingue tanto por sus ideas geniales como por su capacidad para encontrar oportunidades”. Hay muchas ideas –apunta el libro– que pululan por el mundo a la espera de que alguien saque su red y las cace. Por ejemplo: la del yogur helado. Ya existía fuera de España. Sacó la red Pedro Espinosa. Hoy tiene 122 establecimientos y factura 26 millones de euros, recoge Risto.

Las oportunidades se generan, añade el creativo. “No tienes que esperar en tu casa a que te venga la oportunidad. Puedes forzar a que ocurra”. Él saca el ejemplo de su propio dormitorio. “Si no fuera porque yo me puse repetidas veces en el camino de mi mujer, hoy no estaría conmigo. Yo la perseguí. Me puse delante, me puse delante, me puse delante, y al final me dio la oportunidad. [Desde que le mandó el primer sms, “me has hecho volver a creer en las hadas”, hasta que empezaron a salir pasaron tres años]. Yo era un acosador casi [se ríe]. Yo generé esa oportunidad de donde no existía. Porque ella desde el principio me mandó a la mierda directamente. De mandarme a la mierda pasó a ser hoy la madre de mi hijo. Es quizá mi mayor triunfo en la vida. Soy un oportunista”.

La clave: “Que la persona acosada no tenga otro remedio que sonreír. Igual en la venta. Esa es la manera: buscar siempre la sonrisa del otro en cada paso. El acoso con sonrisa es lo que funciona”.

7. Estate dispuesto a cambiar

Hubo un tiempo en el que los empresarios decían sin reír “contrato indefinido”. Hace años de eso. Pero la estabilidad en el trabajo, ese concepto tan ‘vintage’, sigue siendo la prioridad del 74% de españoles, según algunas encuestas. Así que se impone cambio de chip: “El concepto perenne ha quedado caduco”, advierte Risto. “El mundo de hoy nos empuja a ser flexibles y polivalentes”. Eso también incluye abandonar las ideas cuando no funcionan, añade el jurado televisivo. “Ser capaz de despegarte de una idea que te está hundiendo en la miseria”. De esa “cojoidea” que va a salvar al mundo. “Hay gente convencida de eso y nadie de su entorno le está diciendo: ‘Chist, para’, o ‘esto ya existe’, o ‘hay algo que no funciona”. Vuelta al análisis autocrítico. “O lo haces tú o lo haces con el entorno, pero en algún momento tienes que hacerlo. Porque pegarse a una idea –asegura el creativo– puede ser la mejor manera de pegarse una hostia”.

A estas alturas, hay que saber conjugar bien el verbo más importante del márketing: escuchar. “Escuchar a tu entorno. Escuchar al consumidor. Escuchar las sugerencias que te llegan. Ser capaz de integrarlas, valorarlas, y pensar: ‘Pues quizá esto que me está diciendo me ayuda’. Escuchar”. Es el secreto, dice Risto, para fidelizar a los clientes. “Por eso es tan difícil encontrar un emprendedor, porque es un balance muy complicado entre la pasión por lo que haces y la humildad para ser capaz de despegarte de ello”.

Diversifícate. Es el mejor consejo que se ha dado Risto a sí mismo. De jefe explotador a autoempleado. Ahora acumula siete trabajos: tiene una agencia de publicidad (Aftershare.tv) y una productora de televisión, colabora en ‘El Periódico de Catalunya’, da conferencias, escribe libros, ejerce de ‘business angel’ (inversor), lo que ha terminado cristalizando en la aceleradora de negocios Conector.com, y es jurado televisivo (‘Tú sí que vales’, Tele 5). “Diversificar –justifica sus tics de ‘workaholic’– te otorga independencia”.

8. Deja de enviar currículos y empieza a conocer gente

El consejo es de Juan Merodio , experto en márketing digital y redes sociales. “En los tiempos de Internet y las redes sociales no puedes decir que no conoces a nadie”, añade Risto. “Conectarte con gente te va a suponer muchos más beneficios que hacer 10.000 posgrados y doctorados. Yo en LinkedIn tengo 5.000 contactos. Es la base de gente a la que primero recurro cuando busco a alguien”.
LinkedIn, Twitter, Facebook, Tuenti. “Busca a gente que esté haciendo lo que tú quieres hacer [teclea “blogs de emprendedores” en Google. Solo marketingguerrilla.es tiene 100 referencias]. Fíjate a quién siguen. Sobre qué escriben. Copia a quien quieras parecerte y pronto empezarás a tener tu propia marca”, aconseja el publicista. Crea un blog. Abre una web profesional. “Empieza regalando todo lo que sabes”. Risto propone seguir su “teoría del cuarto oscuro”: “Dar, dar y dar con la esperanza de recibir algún día”. E ir siempre de culo, se da por hecho. “Viene en el ‘pack’”, se ríe el publicista.

9. Busca problemas

Lo repite el profesor Xavier Sala i Martín de conferencia en conferencia: habría que educar a los niños a buscar problemas donde no los hay. “La búsqueda de problemas es una búsqueda de oportunidades”, le justifica Risto. “No nos han educado para buscar los problemas. Y la vida, y sobre todo el sector servicios, consiste en solucionar problemas a tus clientes”. Es la fase clave para hacerse imprescindible. “Mirar donde todo el mundo mira y ver lo que nadie más ve”. Es decir: estudiar al potencial comprador e identificar qué problemas tiene. “Incluso descubrirle aquellos que no sabía que tenía –apunta el creativo– . Un gran ‘marketiniano’ es alguien que te dice: ‘Tú no lo sabes, pero tú me necesitas’. Y luego te convence. Eso es lo que hizo Steve Jobs. Cuando lanzó al mercado el iPod, ya existía el reproductor mp3”. Así que “NO” en el vocabulario de Risto Mejide significa “Necesidad Oculta”. Quiere decir “que no has dado con la necesidad latente del que te está escuchando”.

10. Recurre a la familia y amigos

Las tres efes, que dicen los americanos: Friends, Family and Fools. Amigos, familia y locos o tontos, según convenga traducirlo. Alternativa postburbuja inmobiliaria a los bancos. “Por culpa de la incertidumbre sobre el futuro de España –recoge Risto–, hay más de 738.000 millones de euros de particulares en depósitos que están rindiendo un mísero 1,41% como media. Si consigues convencer a un 0,0001% de ese capital de que tú podrás darle más de un 1,41%, ya tendrás más que asegurada tu inversión inicial”. Si no, hay dos opciones más: buscarse un ‘business angel’ (inversor privado) y el capital riesgo (entidades financieras). Y tatuarse una frase en la frente: libérate de compromisos. Es sabiduría de abuela: “No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”. Y un mandamiento de regalo: “Solo fracasas cuando dejas de intentarlo”.

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Entrevista a Risto Mejide » El miedo es el peor paralizante».

Entrevista a Risto Mejide » El miedo es el peor paralizante».
El colaborador de televisión y escritor Risto Mejide acaba de publicar No busques trabajo, una recopilación de 50 razones sobre el autoempleo.Entrevista a Risto Mejide: «El miedo es el peor paralizante»,Entorno, expansion.com

Entrevista publicada vía Expansión.com

RISTO 15El colaborador de televisión y escritor Risto Mejide acaba de publicar No busques trabajo, una recopilación de 50 razones sobre el autoempleo. Ricardo Mejide, Risto, (Barcelona, 1974) sigue siendo aquel personaje provocador que bajo unas gafas de sol hacía el papel de duro en el jurado del programa de televisión Operación Triunfo.

Su marca personal es sinónimo de éxito en sectores como la televisión, las redes sociales y los libros. En el último, No busques trabajo, invita a los lectores a generarse su propio trabajo, incluso aunque trabajen para otra persona, como única solución para pagar las facturas.

¿De dónde viene lo de Risto?

Es Ricardo en finlandés.

¿Por qué escribe libros?

Yo escribo. Alguien lo transforma en un libro y lo publica. Pero yo seguiré escribiendo el día que eso no ocurra.

¿Y éste en concreto?

Éste nace de un artículo que publiqué el 19 de mayo de 2013, que se convirtió instantáneamente en un fenómeno de redes sociales, y a raíz de las respuestas que recibí a ese artículo -agradecimientos, críticas, una cantidad increíble de mails y de mensajes- decidí que ese había que convertirlo en algo que perdurase. Y el resultado es este libro.

En el libro habla de los «negros» que escriben para usted, ¿de verdad le gusta escribir?

No, a mí me encanta escribir pero odio tener que hacerlo. Son dos cosas diferentes. Sólo usted podría escribir un libro con ese título… Bueno, si miras los títulos de mis libros siempre han tenido su parte negativa. El pensamiento negativo, El sentimiento negativo, Que la muerte te acompañe y El arte de molestar para ganar dinero. Quizás es marca de la casa.

 ¿Cuál es la mejor historia de autoempleo que conoce?

Por favor, no me hable de Steve Jobs No, si la mejor historia de autoempleo que conozco es la que me ha ocurrido a mí.

 Por eso lo recomiendo a todo el mundo: el día que descubrí que podía trabajar por cuenta propia me cambió la vida a nivel profesional.

Para autoemplearse, ¿cuál es la mejor cualidad que tenemos los españoles?

Creo que es el optimismo. Somos un país que, pese a todo, nos echamos todo a la espalda, y la semana que viene nos habremos olvidado del problema de hoy. Eso es una gran cualidad, de verdad. No arrastramos, no somos rencorosos con nuestros defectos.

¿Y el peor defecto?

Quizás el miedo. El miedo al fracaso, el miedo al qué dirán, el miedo al ridículo… el miedo. El miedo es el peor paralizante que existe.

En el libro habla mucho de los políticos, ¿de verdad cree que todo es culpa de los políticos?

Creo que el Estado debería preocuparse de no poner trabas a la gente que quiera crear valor, no pido que me den subvenciones. Por eso no confío en los políticos.

¿Qué es peor, los políticos o los sindicatos?

 Están a la par. No veo demasiadas diferencias y menos ahora.

Lea la entrevista completa en Orbyt.

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El colaborador de televisión y escritor Risto Mejide acaba de publicar No busques trabajo, una recopilación de 50 razones sobre el autoempleo. «El miedo es el peor paralizante» Ricardo Mejide, Risto, (Barcelona, 1974) sigue siendo aquel personaje provocador que bajo unas gafas de sol hacía el papel de duro en el jurado del programa de televisión Operación Triunfo. Su marca personal es sinónimo de éxito en sectores como la televisión, las redes sociales y los libros. En el último, No busques trabajo, invita a los lectores a generarse su propio trabajo, incluso aunque trabajen para otra persona, como única solución para pagar las facturas. ¿De dónde viene lo de Risto? Es Ricardo en finlandés. ¿Por qué escribe libros? Yo escribo. Alguien lo transforma en un libro y lo publica. Pero yo seguiré escribiendo el día que eso no ocurra. ¿Y éste en concreto? Éste nace de un artículo que publiqué el 19 de mayo de 2013, que se convirtió instantáneamente en un fenómeno de redes sociales, y a raíz de las respuestas que recibí a ese artículo -agradecimientos, críticas, una cantidad increíble de mails y de mensajes- decidí que ese había que convertirlo en algo que perdurase. Y el resultado es este libro. En el libro habla de los «negros» que escriben para usted, ¿de verdad le gusta escribir? No, a mí me encanta escribir pero odio tener que hacerlo. Son dos cosas diferentes. Sólo usted podría escribir un libro con ese título… Bueno, si miras los títulos de mis libros siempre han tenido su parte negativa. El pensamiento negativo, El sentimiento negativo, Que la muerte te acompañe y El arte de molestar para ganar dinero. Quizás es marca de la casa. ¿Cuál es la mejor historia de autoempleo que conoce? Por favor, no me hable de Steve Jobs No, si la mejor historia de autoempleo que conozco es la que me ha ocurrido a mí. Por eso lo recomiendo a todo el mundo: el día que descubrí que podía trabajar por cuenta propia me cambió la vida a nivel profesional. Para autoemplearse, ¿cuál es la mejor cualidad que tenemos los españoles? Creo que es el optimismo. Somos un país que, pese a todo, nos echamos todo a la espalda, y la semana que viene nos habremos olvidado del problema de hoy. Eso es una gran cualidad, de verdad. No arrastramos, no somos rencorosos con nuestros defectos. ¿Y el peor defecto? Quizás el miedo. El miedo al fracaso, el miedo al qué dirán, el miedo al ridículo… el miedo. El miedo es el peor paralizante que existe. En el libro habla mucho de los políticos, ¿de verdad cree que todo es culpa de los políticos? Creo que el Estado debería preocuparse de no poner trabas a la gente que quiera crear valor, no pido que me den subvenciones. Por eso no confío en los políticos. ¿Qué es peor, los políticos o los sindicatos? Están a la par. No veo demasiadas diferencias y menos ahora.

Risto Mejide, Hombre GQ de la Semana

Risto Mejide, Hombre GQ de la Semana

Noticia publicada vía revistagq.com

Risto Mejide, Hombre GQ de la Semana

‘No busques trabajo’ es su último libro, en el que nos invita a inventárnoslo.

La azotea acristalada del Hotel Urban de Madrid es uno de los puntos de referencia de la capital, pero hoy se convierte en una jaula de metacrilato que encierra a una de las fieras televisivas más temidas del momento, Risto Mejide (Barcelona, 1974). Nos abren la puerta de acceso y atravesamos el umbral quedando dentro de la estructura con forma de invernadero, y en el centro, calzando un impecable traje negro y parapetado tras sus características gafas de cristal ahumado, se encuentra el publicista, que levanta la mirada de su smartphone cuando escucha movimiento en la sala.

“Discúlpame, estaba mirando Twitter”.  Un hombre actualizado, sin duda, a través de una red social por la que recibe miles de menciones diarias gracias a su columna de El periódico, un destacado que agita más de una conciencia a través de Internet. Aunque él prefiere matizarlo, “no creo que agitar sea el truco, sino la verdad, cuando algo funciona en la redes sociales es porque es auténtico, y eso es lo que intento reflejar en mis columnas. No me vendo, digo lo que pienso, y da la casualidad que coincide con lo que mucha gente opina”. Claro, directo y explicando las cosas con una sencillez que en ocasiones puede resultar tan obvia como esa realidad con la que parece que nunca queremos toparnos

Ya está bien de preguntarnos por qué las cosas no funcionan y centrémonos en analizar cómo empresarios como Amancio Ortega han llegado donde están ”

Y de esa misma realidad, la de nuestro tiempo, el de crisis que vivimos en España, surge su quinto libro, ‘No busques trabajo’, “una invitación al oportunismo y a la iniciativa personal”, como a él le gusta denominarlo. Lo que a priori parece un título incendiario y que, por supuesto, “busca la atención mediática”, como Mejide apunta, tiene su explicación: “Es una frase incompleta: ‘No busques trabajo… Invéntatelo’”. A través de las páginas de esta Moleskine (formato en el que se presenta el libro), Risto nos incita a no quedarnos parados en un momento en el que las dificultades aprietan y ahogan. ¿Su propuesta? El autoempleo, buscar la oportunidad en el aprieto, saber gestionar los fracasos y echar mano de un plan B: “Detrás de cada excusa que nos ponemos, el principal enemigo no está fuera de nosotros, sino dentro, es esa vocecita que nos dice que no va a funcionar y que está en cada nuevo proyecto. El emprendedor es el que rebate a esa vocecita con argumentos, asume riesgos, siempre con cabeza, y se rodea de la gente adecuada para alcanzar el éxito. El esfuerzo y la confianza son clave. Ya está bien de preguntarnos por qué las cosas no funcionan y centrémonos en analizar cómo empresarios como Amancio Ortega o isak Andic han llegado donde están, porque ellos también empezaron detrás de un mostrador”.

Todo ello lo cuenta desde su experiencia, desde lo que ha vivido en su faceta de “Risto empresario”, ese que “no tiene una verdad categórica ni va a descubrir la sopa de ajo, pero sí quiere compartirla y, aunque sea sólo a una de entre todas las personas que compren el libro, sentir que ha ayudado a alguien”. Una experiencia que sigue ampliando en este campo con su aceleradora de startups que acaba de abrir en Barcelona, ‘Conector’, y el programa que su productora estrena en el late night de Cuatro, ‘La incubadora’, presentado por Raquel Sánchez Silva y en el que se mostrarán “las dificultades del emprendedor en España y cómo sale adelante, que es donde uno se hace grande, a través de casos reales”.

Nos despedimos de esta fiera perfectamente trajeada con una sonrisa, la conciencia algo agitada ante su propuesta y con la promesa de que, mientras le dejen, seguirá escribiendo libros, y es que su mente seguía trabajando a la vez que respondía a nuestro cuestionario…

1. Imprescindibles en tu armario
Mis botas Ugg o cualquier bota con forro polar por dentro.

2. Un complemento
Las gafas.

3. ¿Sigues alguna rutina de imagen?
Últimamente salgo bastante a correr y practico TRX.

4. Un referente de estilo
Daniel Craig.

5. Tu icono femenino
Natalia Millán.

6. Gadget sin el que no podrías vivir
Mi iPhone.

7. ¿Utilizas redes sociales?
Sí, todas las que puedo. La última que he descubierto es Pheed, un híbrido entre Twitter y Facebook.

8. Una escapada de fin de semana
Al Pirineo catalán.

9. Tus mejores vacaciones
Las que pasé en Camboya con una ONG para perseguir pederastas, justo después de conocer a mi mujer.

10. Una película
‘Zoolander’, de Ben Stiller.

11. Un libro
‘Ideas: Historia intelectual de la humanidad’, de Peter Watson.

12. ¿Qué estás leyendo actualmente?
‘Writing on the wall’, de Tom Standage.

13. ¿Qué suena en tu Ipod?
Me gusta mucho la fusión, sobre todo flamenco, música muy racial. Y, por supuesto, Vanesa Martín no falta nunca.

14. Tu programa de TV favorito
‘El programa de Berto’ y ‘Torres y Reyes’.

15. Un bar de copas
Bed Supperclub, en Bangkok.

16. Un restaurante
Eleven Madison Park, en Nueva York.

17. El mayor capricho que te has dado
Inconfesable.

18. Tu táctica de seducción
Hacerle creer que no te importa.

19. El momento GQ de tu vida
No fue el día que nació mi hijo, sino cuando lo subieron de quirófano, me encontré con eso, le puse el dedo meñique y me lo cogió. En ese momento, dije: “Ya estoy vendido”.

20. ¿Qué tiene que tener un hombre GQ?
Actitud.

21. Un hombre GQ
El papa Francisco, porque hoy en día es de los mandatarios con más bemoles sobre la faz de la Tierra.

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Risto Mejide, aconseja NO buscar trabajo en el Gran debate de Telecinco

Risto Mejide, aconseja NO buscar trabajo en el Gran debate de Telecinco

Artículo vía Telecinco.es

Captura de pantalla 2013-08-26 a la(s) 10.54.17

El método Risto para el autoempleo.

El método que Risto Mejide aconseja a los seis millones de parados, consta de cinco puntos:

1.- ¿Qué tienes que ofrecer?

2.- ¿A quién puedes ofrecérselo?

3.- Conócelo mejor que él mismo

4.- ¿Cómo llamar la atención?

5.- Insiste hasta despertar su interés

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Entrevista de Risto Mejide para Blanquerna URL – (VÍDEO)

Entrevista de Risto Mejide para Blanquerna URL – (VÍDEO)

Captura de pantalla 2013-06-26 a las 11.15.01Una entrevista de Andrea Daza. Imagen Belén Ochoa y Enric Sendra vía Blanquerna URL

¿Qué le recomendarías a los estudiantes que están creando su personalidad digital?, ¿Cómo has evolucionado desde que eras estudiante hasta ahora?…éstas y otras curiosidades sobre Risto Mejide en la entrevista para los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Blanquerna.

Conversación de un aprendiz con el GRAN Joaquín Lorente – (VÍDEO)

piensa, es gratis ok2Una entrevista de Joaquín Lorente Vía Piensa, es gratis

Joaquín Lorente: En la vida hay personas que son ríos, hay personas que son cascadas, hay personas que son montañas, hay personas que son valles profundos y oscuros de los que casi no se pueden salir, ¿no? Y algunas, muy pocas, son volcanes. Hoy tenemos el placer en ‘Piensa, es gratis’ de empezar esta sección con Risto Mejide. Risto Mejide es un volcán y escupe. Escupe vida, escupe vitalidad, escupe fortaleza pero lo que sí es cierto cuando él pasa, el paisaje que queda después es distinto. Es un tipo potente. Y así queremos hablar con él, desde la potencia. ¿Qué tal Risto?

Risto Mejide:¡Hola! ¿Qué tal Joaquín? ¡Encantado!

Joaquín Lorente: ¡Pues yo más! ¿Para qué sirve la vida?

Risto Mejide:¿Para qué sirve la vida? ¡Madre mía! Yo creo que para dejar recuerdos. Si, sirve de alguna cosa la vida…Es para dejar recuerdo en los demás.

Joaquín Lorente: ¿La transcendencia?

Risto Mejide: Sí.

Joaquín Lorente: ‘La vida sirve en la medida en que la haces transcendente.’

Risto Mejide: Absolutamente, absolutamente. Y es a través de los demás cuando cobra sentido.

Joaquín Lorente: Risto, ¿para ti qué es la felicidad?

Risto Mejide: Fíjate que yo no creo en la felicidad. Yo creo más en la alegría, que es una cosa mucho más mundana y mucho más real, mucho más tangible y mucho más diaria. La felicidad me parece un concepto demasiado grande como cuando hablamos de “la quinta dimensión”, hablan los matemáticos, que nadie la entiende porque me parece que no estamos preparados para entenderla. Me pasa lo mismo con conceptos como la felicidad. Sí que creo en la alegría, la alegría es el día a día.

Joaquín Lorente: Tú último libro, que durante muchas semanas ha sido número uno en la lista de los más vendidos, se llama “Annoyomics. El arte de molestar para ganar dinero”. El libro de un hombre que expulsa lava. ¿Por qué lo has escrito? ¿Qué querías escribiendo “Annoyomics”?

Risto Mejide: Bueno “Annoyomics” surge un poco de la necesidad de explicarle a la gente lo que me ha ocurrido a mí, como personaje público, pero también lo que le ha ocurrido a muchas marcas comerciales. Explicárselo de una manera muy sencilla a la gente que no trabaja en Marketing, que no pertenece al gremio. Pero por otro lado, también, dar algunas pinceladas de algún método posible para molestar y ganar dinero a la vez. Creo que detrás de cualquier molestia, detrás de cualquier persona, o empresa, o lo que sea, campaña que molesta, ahí hay una oportunidad para ganar dinero.

Joaquín Lorente: Tú que eres un hombre que realmente sabes transmitir energía. Para muchos positiva y para otros negativas, pero en cualquier caso, no eres una persona que pasa con apatía por la vida. ¿Cuál es la palabra que te sale de tus neuronas que puede transmitir más energía , la que más te  gusta, la que más te provoca, la palabra que más te gusta sembrar en los cerebros?

Risto Mejide: A mí me gusta la palabra conflicto. Donde hay un conflicto, hay una oportunidad de mejora y creo en el conflicto. Alguien del Club del Manifesto en el año 99 dijeron: “Los mercados son conversaciones”. Yo niego la mayor, yo creo es: “Los mercados son conflictos” y del conflicto no solo salen cosas negativas y no todos los conflictos son bélicos. Del conflicto en una pareja pueden salir una pareja muy reforzada o quizás una ruptura, pero era lo que tenía que haber.

Joaquín Lorente: Y a ti que tanto te repugna lo repugnante y también sabes explicitarlo, ¿cuál es el término que más te repugna?

Risto Mejide: El término que más me repugna en estos momentos es: política. Creo que la política la han bastardeado, la han sodomizado, la han enguarrado hasta hacer de la política algo que ni si quiera la política merece.

Joaquín Lorente: Y tú que eres un tipo muy inteligente y estás escribiendo cosas muy inteligentes, “Annoyomics” es una fantástica prueba. ¿Ves alguna luz? ¿Puedes aportar alguna luz a cómo cambiar este escenario?

Risto Mejide: Ya me gustaría. Fíjate que tengo mucha fe en la gente. Estos movimientos ciudadanos, este “Sí se puede”, este “Basta ya”, cualquier marea de cualquier tipo a mi me devuelve la fe en las personas, en las personas que no salen por al tele. En la personas que no son famosas. En las personas que no tienen poder. Ahí es donde yo jamás he retirado la confianza. Ahí es donde tiene que volver la confianza.

Joaquín Lorente: Es evidente que el mundo está cambiando de piel. Hay muchos movimientos. La gente joven por primera vez ha perdido el miedo a expresarse, a manifestarse. Estamos en una sociedad donde el poder instaurado tiene que convivir con el poder del pueblo. En tu opinión, ¿en qué derivará todo esto? ¿En qué acabará todo esto?

Risto Mejide: No lo sé y me gustaría saberlo. Me gustaría tener una respuesta concisa sobre hacia dónde vamos. Lo que sé es lo que no va a volver a pasar. Lo que no va a volver a pasar es que la gente esté silenciada. La gente ha descubierto que tiene voz y voto en lo que ocurre y no solo cada cuatro años. Eso ha venido para quedarse y quien pretenda que en algún momento se volverán las aguas a su cauce y volveremos a ser todos borregos que seguimos con los ojos en blanco, como aquel “Gran Hermano” orwelliano que estamos todos mirando a la pantalla, eso no va a volver a ocurrir.

Joaquín Lorente: Este cambio, ¿tú te lo miras o vas a participar?

Risto Mejide:¡Yo estoy intentando participar! Mi manera de participar es creando una empresa. Cada vez que alguien crea una empresa, está deseando que el mundo cambie de alguna forma.

Joaquín Lorente: ¿Y de dónde aprendes tú? ¿Cuál es el mayor insuflador de tus neuronas?

Risto Mejide: He tenido la inmensa suerte de trabajar con gente de la que he aprendido mucho, y sigo aprendiendo. Y ahora ya no es sólo de la gente que estaba antes que yo, sino también de la gente que viene por detrás. Me gusta la gente que viene sin ningún prejuicio, con ganas de comerse el mundo y con toda la inocencia seguramente que uno va perdiendo a lo largo de los años. Yo creo que se puede aprender de cualquiera. Al igual que alguien dijo que no hay libro malo siempre se puede aprender algo de cualquier libro, lo mismo ocurre con las personas.

Joaquín Lorente: Tú vienes de la maravillosa nada cotidiana y has alcanzado unos niveles importantes de conocimiento y de mover aptitudes en la sociedad especialmente en la española aunque el mundo es grande pero siempre está cerca y aún tienes muchísimo por hacer. ¿En qué te basaste para llegar dónde has llegado? ¿Cómo lo hiciste?

Risto Mejide: Bueno yo en el libro lo explico. No era una hoja de ruta ni mucho menos. Uno hace lo que le dicta básicamente dos cosas: la intuición y la buena fe. Si uno va con intuición y sin ganas de fastidiar a nadie por el camino, puede llegar a lugares insospechados. Luego si que mirando hacia atrás tienes cierta lógica y podría contarte la historia como si lo hubiera planeado pero sería falso. Yo no planeé nada de lo que me ha ocurrido pero sí que sé que en cada momento he tomado la decisión que me ha dictado, lo que dicen los americanos los guts, el estómago.

Joaquín Lorente: Y tú que pegas también, ¿a qué le tienes miedo?

Risto Mejide: Yo no es que pegue bien, yo golpeo. Intento no dejar indiferente y precisamente tengo miedo a la indiferencia. Tengo una frase en el libro que quizás es la tesis del libro que es: “Si cuando hablas nadie se molesta, eso es que no has dicho absolutamente nada”. Creo que es lo peor que nos puede ocurrir en la vida, también. Pasar por la vida de alguien y que no hayas hecho absolutamente nada en ese alguien.

Joaquín Lorente: ¿Por qué a veces eres tan duro, tan ácido en las críticas? Porque tú no criticas, tú asesinas.

Risto Mejide: A mí gusta pensar que dejo algo de vida. No asesino, como mucho mutilo. Mira hace poco se lo explicaba a mi mujer, por otra cuestión, viendo uno de los programas en los que yo aparecía.

Joaquín Lorente: O sea, ¿qué hablas con tu mujer?

Risto Mejide: Sí, con mi mujer intento hablar. Sí. Hablo menos de lo que debería. Y le dije clarísimamente de lo que más orgulloso me siento es cuando tiras de alguien y ese alguien se supera a sí miso. No conozco a nadie que sea capaz de tirar de una cuerda sin tensarla primero. Y yo quizás, mi obsesión, cuando hago lo que hago en televisión, sea tensar una cuerda porque sé que el personaje que tengo delante puede dar mucho más de sí. A veces ocurre y a veces la cuerda se rompe.

Joaquín Lorente: Risto, si hoy fuese el último día de tu vida, ¿qué harías en tus últimas horas? Aparte de hacer el amor, golpear a alguien… ¿Qué harías?

Risto Mejide: No, haría exactamente lo mismo que estoy haciendo ahora.

Joaquín Lorente: No me lo creo.

Risto Mejide: Te lo digo en serio. Si ahora mismo te diese otra respuesta, me estaría equivocando mucho.

Joaquín Lorente: ¿Ni si quiera llamarías a nadie para despedirte?

Risto Mejide: No, es hacerle una putada. Le llamas a alguien para decirle: “¡Hola! ¿qué tal? Me voy a morir.” En ese momento le has dejado…Ya se preocupará después. No me creo tan importante como para que mi muerte tenga que preocupar a nadie.

Joaquín Lorente: Y cuando ya te hayas muerto, que esperamos que sea dentro de muchísimos años, ¿qué te gustaría que dijeran de ti?

Risto Mejide: (silencio) ¡Gracias!

Joaquín Lorente: Última pregunta. Tú eres un gran creativo y un excelente reactor. Además tienes un verbo muy potente. En cada línea, en cada párrafo te gusta decir cosas. ¿Y cuál sería tu epitafio? El que te gustaría haber escrito en tu lápida. “Aquí yace Risto Mejide”, ¿y después diría?

Risto Mejide: (silencio) ¿Vienes?

«No voy a lloriquear por el fracaso de ‘Money Time'» entrevista para Vertele

risto285-285x206Vía Vertele.

El publicista nos hace balance del concurso de su productora, 60db, retirado de las tardes de Cuatro por falta de audiencia. “No ha funcionado, son las reglas del juego”. “Un buen productor necesita dos fracasos, y yo ya llevo uno”. Admite que no fue error de programación ni falta de promoción. “Mediaset nos puso donde debía. Ahora está en la mañana a la espera de un improbable milagro”. Defiende el enorme esfuerzo que hay detrás, y la expansión internacional: “A veces un tropiezo esconde muchos éxitos”. También nos habla de ‘Bebé a bordo’ (Divinity), su “favorito”; de ‘Tú sí que vales’, “la mejor experiencia de mi vida”; y próximos proyectos como ‘La Incubadora’

¿Cómo valora la evolución de ‘Money time’? ¿Por qué cree que no ha funcionado?

No ha funcionado porque no ha convencido al espectador de las tardes de Cuatro. Es así de simple. Y así de difícil. Pero eso ya lo sabíamos cuando lo arrancamos. Son las reglas del juego. Y si juegas y no ganas, lo que no puedes hacer es ponerte a lloriquear. Te levantas, te sacudes las críticas y sigues luchando. En estos momentos sigue en Cuatro en la franja matinal a la espera de que se produzca un improbable milagro.

Ahora bien. Crear un formato que apueste por la cultura general. Y crearlo en España. Conseguir el encargo de Mediaset España y el compromiso incondicional de gente tan cualificada como Luján Argüelles (presentadora) u Óscar Vega (director). Producir 51 episodios. Dar trabajo a 54 personas durante varios meses. Y dinero a 170 concursantes. Repartir más de 350.000 euros en premios. Una media de casi 7.000 euros por programa. Lograr que se sigan emitiendo los episodios. Conseguir un share comercial del 4’3% y un 3’9% entre la franja 25-44. Llevar el formato fuera. Colocarlo en el MIPCOM 2012 como uno de los 25 más innovadores de 2012. Venderlo a Warner Bros Internacional.

Si alguien después de todo eso, considera que ‘Money Time’ ha sido un fracaso, eso es que tiene ganas de hacerlo, y no seré yo quien le quite esa ilusión. Sólo le diré que hay veces que un fracaso esconde muchísimos éxitos. Y éste es uno de ellos. Además, como le dije al principio a Luján, cuando haces las cosas cuidando hasta el último detalle y lo mejor que sabes, puedes obtener un éxito o un fracaso, pero jamás un error. Por mi parte, no conozco ninguna otra productora que en ocho meses de vida haya hecho todo eso. Y todo eso sin contar “Bebé a bordo”, “Juegos en familia”, dos especiales de “La que se avecina”, “La incubadora”…

¿Cree que Mediaset acertó con el horario?

Mediaset nos puso donde nos tenía que poner. Si estrenas algún programa, es para levantar una franja que consideras débil, no para ocupar otra que ya funciona. Mi intuición y la de todo el equipo, así como la de la cadena, nos decía que sería un gran concurso que enamoraría al espectador de las tardes de Cuatro y si al final no es así, será porque unas veces las intuiciones te dan alegrías, y otras te dan lecciones. Unas veces se gana y otras se aprende. En cierta ocasión, Jorge Salvador me dijo que para ser un buen productor de tele, primero necesitas como mínimo dos fracasos. Yo ya llevo uno. Bueno, ya estoy más cerca.

¿Cree que no tuvo suficiente promoción?

La promoción es condición necesaria, pero no suficiente. Si el espectador de las tardes de Cuatro no se engancha, no lo vas a convencer con un anuncio. En ese sentido es mucho más importante lo que ocurrió la primera vez que dimos los 100.000 euros a una pareja de concursantes que llevaban cuatro meses sin cobrar su nómina, todo porque realmente jugaron muy bien. Fue un momento muy real, muy de verdad, en la cabina de realización incluso había técnicos llorando de la emoción. Ese momento es el mejor anuncio posible del programa.

Sin embargo, el formato sí ha tenido buena acogida internacional, ¿no?

Muy buena. Es lo que haces cuando a un hijo se le complican las cosas aquí, si puedes lo mandas fuera.

¿Cómo valora el otro estreno de su productora, ‘Bebé a bordo’?

Es mi favorito de los que hemos estrenado hasta la fecha. Primero, porque es un gran contador de historias, consejos y emociones vinculadas al momento más importante de la vida de los padres, que es la llegada del bebé a casa. Segundo, por esa Montse Cob, que está inconmensurable en su papel de doula. Tercero, porque está haciendo buenos datos en Divinity. Pero sobre todo, porque es un ‘Branded Content’. Detrás del contenido hay una marca, Bezoya, que ha conseguido interesar a muchos consumidores con algo que no era un spot de televisión.

¿Está satisfecha la cadena con el arranque?

Mucho.

‘Tú sí que vales’ ha sufrido un descenso en esta última edición. ¿A qué lo atribuye? ¿Cree que Telecinco debería haberle dejado descansar un poco más?

Si vas más allá del dato y miras la curva del programa, verás que es de las más sanas que hay en televisión en estos momentos. El otro día, en la final, arrancamos con un 5% y acabamos haciendo un 27%. Hay pocos programas ya no en Telecinco, sino en cualquier cadena, capaces de hacer eso hoy. Tú Sí Que Vales tiene una audiencia muy fiel que lo sigue, lo disfruta y que le encanta, y no hace más que sumar espectadores durante cada gala. Es un programa de prime-time que se puede ver con toda familia, y en el que se muestra talento en estado puro, un talento que no busca que le solucionemos la vida, sino simplemente darse a conocer. Y creo que ha sido de las mejores experiencias televisivas de mi vida, por no decir la mejor.

¿Se barajan novedades para revitalizarlo?

Eso deberías preguntárselo a Gestmusic.

¿Tiene otros proyectos en marcha con Mediaset?

Estamos preparando las nuevas temporadas de Juegos ‘En Familia’ para Boing y, como ya publicásteis, estamos poniendo en marcha ‘La Incubadora’, un programa (no un reality, como se ha dicho en algunos medios) sobre emprendedores. La intención es dar a conocer a los verdaderos héroes de este país: la gente que logra crear empleo gracias a una idea de negocio. Gente que esté dispuesta a fracasar, pero no a errar.

¿Disfruta más delante o detrás de las cámaras?

Disfruto. Que ya es mucho.

«¿Meterme en política? ¡No me quieras tan mal!», entrevista de Marta Robles.

Gonzalo Perez.Una entrevista de Marta Robles para La Razón. Fotos de Gonzalo Pérez

Risto Mejide me recibe en el hotel Wellington amablemente y con una educada media sonrisa. Yo no puedo evitar mirarlo de arriba abajo, tal vez para comprobar que es él de verdad, el mismo que arrastra a 1.400.000 seguidores en Twitter, 76.000 en Facebook y que vende sus libros a mansalva. El último, «#ANNOYOMICS, el arte de molestar para ganar dinero» (Gestión 2000), que a día de hoy ya no sé ni cuántas ediciones lleva, ha sido el cuarto más vendido en castellano en Sant Jordi. Alguien podría pensar que su éxito literario tiene que ver con su condición de fenómeno sociológico televisivo, pero sólo si no ha leído el libro. Quien lo hace, descubre inmediatamente que Risto escribe bien, argumenta meticulosamente y sabe a la perfección el mensaje que quiere comunicar. Tanto es así, que su libro no deja sin efectos secundarios a nadie. A mí, desde luego, tampoco. Por eso no puedo evitar contarle que, nada más terminarlo, ya que no podía quemarlo, estuve a punto de tirarlo a la papelera. «No serías la primera que lo hace…», me dice, casi satisfecho. Y en ese momento me doy cuenta de que no sabe que se lo digo como homenaje: es lo que hacía el Carvalho de Vázquez Montalbán con sus libros más queridos. No es que Risto no lea, al contrario, lee «compulsivamente. Estoy enganchado. Es mi único hobby realmente»; pero ficción, según me dice, más bien poca, sólo ensayo, biografías… Aun así, si se pone a escribir novelas, también arrasa, como sucedió, hace un par de años, con «Que la muerte te acompañe», un relato cuya estructura, según el propio Risto ha desvelado, está basada en la de «La Divina Comedia», sólo que en lugar de los siete círculos del purgatorio, el protagonista, recién fallecido, acompañado por la muerte, se pasea por las siete plantas de El Corte Inglés.

No creo que el reconocimiento a tal obra le llegara porque causara molestia, pero parece que a Risto le gusta considerar que sus libros, sus apariciones en televisión, los programas que produce o sus artículos tienen mucho que ver con esa molestia que, según Annoyomics (conjunción de Economía y Molestia), lleva a ganar dinero: «Detrás de todo eso que has mencionado que hago hay mucha gente molesta porque yo lo haga. O sea que, efectivamente, cuando alguien hace algo, molesta a alguien, que es la tesis del libro…». Sin embargo, si hiciera cosas que no tuvieran repercusión no le molestarían a nadie, quizá porque nadie se enteraría. Lo que lleva a pensar que lo que más molesta es el éxito: «Bueno, el éxito acaba de rematar la faena. Pero simplemente el hacer cosas te coloca en una situación en la que los demás se sienten terriblemente incómodos, sea porque están haciendo lo mismo, porque no hacen nada o porque no quieren que tú lo hagas». Lo que es innegable es que Risto Mejide molesta haga lo que haga, probablemente porque lo hace bien, o tal vez porque ha elegido bien la molestia, que es lo que recomienda en su libro: «Mi vida cambió cuando leí una frase de la última entrevista a Michael Crichton, antes de morir, en la contra de un periódico: «Si cuando hablas nadie se molesta es que no has dicho absolutamente nada». A partir de ese momento hice muchas cosas en mi vida para mí y para muchas marcas».

En ese instante de la entrevista, Risto comienza a relatarme grandes hitos de la molestia que aparecen en el libro y que han conllevado grandes ingresos, como las campañas de publicidad de Benetton, que son paradigmáticas. Y ahí se le transparenta el alma de creativo publicitario, del «vende o no vende» con el que miran ellos todas las cosas, mucho antes de juzgarlas como buenas o malas. Sólo cuando queda claro que buenas no son (porque no venden), es el momento de criticarlas y hasta de derribarlas; pero eso sí, sin insultos: «Jamás he gritado y jamás he insultado. Como digo en el libro, reto a quien sea a que lo encuentre… Puedo haber dicho una palabra que no quería, pero insultar, decir tú eres…». Lo mejor es que en ese reto está en juego una cena pagada por el propio Risto…, ¡pero sin él!, porque, según subraya: «No ceno con desconocidos». Ésa es la broma, pero pocos entienden el porqué de sus juicios tan desgarradores: «No hay ninguna cuerda que, sin ser tensada, pueda tirar de nadie. Tensar esa cuerda muchas veces ha sido mi trabajo en un jurado, para conseguir lo mejor y lo peor del concursante». Le digo que si ya sabe cómo lograr eso de los concursantes de la vida, igual debería dedicarse a la política, y salta como un muelle: «¡No me quieras tan mal! Me tendría que quitar de encima mucha honradez para ser político. Y, además, creo que tengo talento para algo, no me hace falta ir a la política… Lo único que le interesa de la política a alguien como yo, que tiene una empresa o varias e intenta sacar proyectos empresariales adelante, es que no me jodan, que no me pongan palos en las ruedas…».

Habría que saber si este hombre dual, que esconde detrás de sus gafas la timidez y parte del personaje que simplemente es él mismo, jugando uno u otro rol, encuentra más palos en las ruedas en Madrid o en Barcelona: «Yo tengo empresas en ambas ciudades. Tengo oficina aquí y allí… Mira, hay un monólogo muy bueno de George Carlin, de los años 90, que a mí me fascinó. Se llama »Things that Make Us the Same». En ese monólogo se decía: «Si os fijáis, todo el que quiere conseguir algo de vosotros, lo primero que hace es separaros. Por raza, por sexo, por condición social, por condición económica, por lugar de nacimiento o por lo que sea. El que no quiere sacar nada de ti, lo que intentará es unirte». Es un monólogo cómico, pero me parece tan grande el mensaje… Yo cuando alguien me separa, sea por lo que sea, desconfío. Pero separar no significa independizar o no, significa por ejemplo preguntar ¿tú eres de los que independiza?» De mensajes grandes y pequeños está repleto el libro de Risto Mejide y también su conversación, aunque si me tengo que quedar con uno, elijo ese personal que hizo público a través de Twitter hace pocos días: «Feliz cumpleaños a mi inquilina @ruthjimenez. Te amo». ¿Se estará ablandando, como le dicen los tuiteros? «El »te estás ablandando» –confiesa Risto– es, quizá, de entre todos los que me mandan, el tuit del que más orgulloso me siento».

Personal e intransferible

Nació en Barcelona, en el 74, está divorciado, felizmente enamorado y es padre de un niño de tres años y medio al que adora. Fue a un colegio del Opus, luego estudio en ESADE, lideró una banda musical, triunfo en la publicidad y llegó al mundo de la televisión, a partir del cual, casi todo de él se ¿conoce? Por si acaso, decir que ¡le gusta (también) Julio Iglesias!, que a los partidos del Barça le llevaba su abuelo, que se lava las manos constantemente, que la única frase que pronunció en una conferencia de la universidad es «la creatividad es una actitud», que no recuerda los sueños, que le gustan los libritos empanados que hace su mujer y el vino y que, además de a la suya, idolatra a las féminas, por lo que si volviera a nacer, querría ser una de nosotras. Tiene un libro y una música para dedicar a cada uno. A mí, para este verano, me ha propuesto «Ideas», de Peter Watson, algo así como la historia de la humanidad en clave de inventos. Y en cuanto a música, me ha dicho que conmigo bailaría «Laura», de Craig Arm.

Cómo se hace una entrevista, lección magistral de Juan Gómez-Jurado

Risto-Mejide-para-Jot-Down-1Risto Mejide (Barcelona, 1974) es director creativo de profesión, jurado televisivo por accidente y escritor por vocación. Su trabajo en Operación Triunfo y Tú Sí Que Vales le ha convertido en un icono mediático y divisorio. Pero debajo del personaje y de las gafas hay un ser humano cálido, tierno e inseguro, de vasta cultura y con una historia desconocida y apasionante, muy alejado de la imagen que tanto ha luchado por crearse. Quedamos con él en un restaurante japonés donde nos sirven un sushi tan crudo y sabroso como sus opiniones. Decidimos no hablar de Annoyomics, su último libro (Gestión 2000, 2012), porque de todas formas va a vender a puñados. En su lugar desnudamos al ser humano, al amigo, al que nunca se ha visto antes en ninguna entrevista.

Una entrevista de Juan Gómez-Jurado para Jot Down. Fotos de Lupe.

Abordar cualquier entrevista contigo es extremadamente complejo. ¿Qué es para ti un prejuicio?

Una oportunidad de actualización.

¿Y si el prejuicio es sobre ti?

Una enorme oportunidad de actualización.

Cualquiera diría que luchas a brazo partido por una imagen muy definida, divisoria. Bandera discutida, que diría aquel.

Creo que el máximo peligro, la gente más peligrosa ahora mismo (en comunicación, en política, en lo que sea) es la gente indefinida. Definirse es tener una causa, y yo creo en la gente con una causa incluso aunque sean contrarias a aquellas en las que yo creo. La gente que no se define es porque tiene miedo a molestar. Aquellos que me vienen diciendo que no tienen enemigos o que le caen bien a todo el mundo me hacen desconfiar profundamente.

Muchas veces, cuando se te presenta en televisión, se hace como “Risto Mejide, publicista”, o “Risto Mejide, jurado”. Sin embargo, muy pocos conoce a la persona real, en buena parte por que a ti no te da la gana.

Claro, eso es porque yo he elegido qué partes de mi vida comparto y cuales dejo fuera.

Una vez me dijiste que hace quince años eras gilipollas. ¿Qué ha cambiado en tu vida para que dejes de serlo?

¿Quién te ha dicho que he dejado de serlo? (Risas)

Bien, dime entonces qué ha cambiado para que los que te tratamos pensemos que no lo eres.

Igual lo que ha cambiado es que ahora soy consciente de que soy gilipollas. La idiotez es inherente a ser algo en la vida. Cuando alguien pretende llevar a cabo un proyecto de cualquier tipo debe ser bastante idiota ANTES de empezarlo. También el éxito de cualquier tipo implicará que mucha gente piense que eres gilipollas. Ahora no tengo ningún problema en asumir todas mis carencias. Igual hace quince años cuando empecé en la publicidad, o cuando empecé en televisión, o cuando empecé a escribir, que era todo un terreno virgen, no tenía esa capacidad, o no lo habría hecho…

Has declarado en ocasiones que cuando quieras dejar la tele te quitarás las gafas y nadie te reconocerá por la calle. ¿Eso es como lo de Superman y Clark Kent pero al revés?

Sí, pero sin superpoderes. Si me las quito no me reconoce casi nadie. Afortunadamente la tele no tiene memoria. Todos los que hoy te piden autógrafos por la calle mañana no estarán, y no pasa nada. La gente sigue su vida. Además mi fama es intermitente, son tan importantes los periodos en los que estoy en la tele como en los que no estoy, y eso es lo que yo tengo que administrar, para no cansarme yo o la audiencia. Y lo que hago a nivel público no es relevante: no salvamos vidas, ni afectamos a la economía, ni cambiamos gobiernos. Por tanto es bueno, lógico y deseable que tenga un principio y un final.

¿Te lo has planteado a corto plazo? O mejor dicho, ¿tanta exposición mediática no tiene un efecto sobre la vida personal?

Sin duda tiene mucho efecto en la vida personal. No sé quien definió a un famoso como “un tío normal que no puede hacer cosas normales”, pero andaba muy acertado. Yo sé que en los momentos de presencia máxima no puedo ir a la playa, despelotarme y ponerme a tomar el sol. O si lo hago, me atengo a las consecuencias. Tampoco puedo ir tranquilamente con mi hijo por la calle, porque me harán una foto. Y como, desgraciadamente, conocen tan bien los límites de la legalidad, pixelarán la cara del niño lo justo para poder sacarlo (Se encoge de hombros con resignación).

¿Te ha sucedido como a Mourinho, a quien su mujer le manda quedarse en el coche cuando va a comprar el pan?

Claro, me dicen “quédate que ya voy yo”. El que no hace nada para variar su vida siendo conocido es un inconsciente. No me imagino a ningún presidente del Gobierno yendo por la calle sin escolta, por ejemplo.

Igual a ti te haría falta, también. Te recuerdo que una señora te lanzó una lechuga la primera vez que saliste por la tele.

Una pena de lechuga. En fin, soy consciente de todo y lo llevo lo mejor que sé. Soy consciente de que me lo he buscado, también. No voy por ahí diciendo que me lo he encontrado, qué injusto, y tal… No. El día que sales por la tele y más con 32 años que empecé, era consciente de lo que había. Sabías a lo que venías, macho.

Pero ese no era tu objetivo, tampoco.

Jamás. La fama, también en mi caso, ha sido un camino rápido para poder cumplir mi sueño, que es poder escribir. O mejor dicho, para poder publicar, porque escribir ya escribía. Empecé a trabajar para marcas como copy, como redactor. Lo que pasa es que cuando uno no tiene tanto talento como para ser (cita a un escritor español cuyo nombre queda inaudible en el barullo del restaurante) tiene que tomar atajos, y la tele ha sido uno de ellos. De hecho ahora me encuentro en la situación contraria. Recuerdas que el otro día salíamos de un restaurante y tres adolescentes se nos acercaron…

Yo creí que iban a pedirte un autógrafo y resulta que no eran españolas, no sabían quién eras y solo preguntaron una dirección.

Eso es lo que echo de menos. La fama no es nada, solo es aire, no tiene nada dentro ni sirve para sustentar nada, y tan fácil como viene se va. Y además dificulta lo que yo quiero hacer. Escribir es observar, algo que ahora me resulta mucho más difícil. Yo antes caminaba por la calle y me dedicaba a observar a las personas, algo que me encanta hacer. Las miradas de la gente son ventanas abiertas a su vida. Y ahora no lo hago porque cuando nuestras miradas se cruzan noto como esta se modifica, y eso me molesta porque noto como de observador has pasado a ser observado.

De todas formas, y por dudar un poco de tu honestidad, hubo una vez en la que te marcaste un Lucía Etxebarría. Dijiste que dejabas la tele pero diez meses después estabas de nuevo en un reality.

Y no una vez, sino varias veces. Siempre he estado a punto de dejarlo y creo que por eso vuelvo, porque quiero ser prescindible y que la tele sea prescindible en mi vida, por lo que el botón de escape tiene que ser muy fácil de pulsar. Al fin y al cabo llegué a ella por casualidad.

Tal vez la gente entendiese mejor tu participación en programas de talentos si conociese la historia real de cómo tú mismo intentaste triunfar en Hollywood. Háblanos de lo que sucedió y de los sacrificios que te supuso.

Vaya por delante que fue mi fracaso de mayor éxito. No logré nada pero al mismo tiempo fue el inicio de un montón de éxitos personales para mí. Todo comenzó en Barcelona en el 2000, en ese momento me fui de Euro RSCG (Lorente) por discrepancias con la dirección. Estuve trabajando un tiempo con Doctor Music, andaba en paro, perdido, buscándome la vida… Incluso fue la época en la que intenté entrar en el Centro Nacional de Inteligencia.

¡Espera, ahora eso lo tienes que contar! ¿Querías ser espía?

Tampoco es para tanto. En aquella época yo llevaba siete años estudiando chino mandarín, y vi en el periódico que necesitaban agentes que hablasen árabe o chino. En aquel momento tenía un buen nivel de chino —ahora no—, así que eché el currículum sin ninguna esperanza. Cuál no sería mi sorpresa cuando al cabo de unos días apareció en mi buzón un sobre. ¡Sin sello ni matasellos, lo cuál me acojonó mucho! Habían entrado en mi portal y dejado el sobre más discreto —y al mismo tiempo más escandaloso— del mundo, en el que decían: Sr. Mejide, gracias por su interés, nos pondremos en contacto con usted. Y luego me llamaron para las pruebas. Un tal José Manuel —sin apellido—, de quien aún conservo el teléfono (me lo muestra en la agenda) me llamó y estuve un fin de semana pasando pantallas con ellos. Hasta que llegamos a la parte del sueldo y me di cuenta de que cuando uno se imagina ser espía piensa en James Bond y puede terminar como Anacleto.

Así que te marchaste.

Sí. En aquellos tiempos yo intentaba por todos los medios trabajar con mi ídolo, el que para mí es Dios Nuestro Señor en el ámbito de la comunicación y la publicidad en este país, que es Toni Segarra. Es el mayor genio que hemos tenido en este país en este ámbito. La revista Anuncios le nombró “el creativo del siglo” y con razón. Se inventó anuncios como “A qué huelen las nubes”, “Redecora tu vida” o el mítico “¿Te gusta conducir?“ de BMW.Solo existen otras cinco personas como él en el planeta. Piensa que Ferran Adrià dice que solo idolatra a tres personas y una es Toni Segarra. Yo me había obsesionado con trabajar con este hombre, y de hecho cada año desde que empecé a trabajar le visitaba para enseñarle mi portafolio de ideas y que me diese una oportunidad. Siempre había sido un “No”, y yo seguía insistiendo. Hasta que llegó este año 2000 en que yo estaba en paro, me fui a verle y le dije: “Yo no voy a pedirte que me contrates, yo voy a pedirte que me dejes trabajar gratis. Pero necesito pagar las facturas, así que págame un sueldo y si en seis meses no estás satisfecho, pido un crédito y te devuelvo hasta el último euro que me hayas pagado”.

Y te vio tan desesperado que te dio una oportunidad.

Exacto. El caso es que la primera oportunidad que me da era el concurso internacional de una cuenta de whisky…

J&B (Justerini and Brooks).

Bueno, yo no quería citar la marca, pero sí, era esa. “Queremos ganar esa cuenta y si se te ocurre alguna idea, dánosla, la metemos en el pool de ideas y lo intentamos”. Así que se me ocurrió una idea que fue la que después hizo ganar esa cuenta. Entonces pasé en pocos días de ser un pringao en paro en mi casa a ser el director creativo a nivel internacional de una marca. Y me encontré en Escocia, un fin de semana, en el castillo de la marca, en una reunión con todos los directores creativos regionales. Durante este fin de semana tuve el dudoso honor de tener que probar 180 whiskies en 48 horas. 180 whiskies. Tú haz una cata de diez whiskies y al décimo no sabes cómo te llamas, imagínate 180…

¿Escupiendo?

Sí, sí, en teoría… (risas). Y todo esto con un kilt, así que además con las pelotas aireándose. El caso es que cuando ya llevábamos no sé cuántos me encontré con el director del área de México, un colombiano genial que es el tío más chalado con el que me he topado en la vida. Era nieto de uno de los escultores de Adolf Hitler e hijo de lo más parecido a un Premio Nobel de Ecología. Un tío con una vida familiar y una historia apasionante al que le cuento una idea que yo tenía para una serie de televisión ambientada en el mundo de la publicidad, años antes de que existiese Mad Men. Y el colombiano me dijo “¡Me encanta esa idea! Dame parte de ella y yo dejo mi trabajo en la marca, me marcho a Los Ángeles a conseguir financiación para que se haga”. Yo no tenía nada que perder, estaba borracho y con las pelotas al aire, así que le dije “Llámame cuando tengas la pasta”. ¡Pero se lo decía de coña! Pero el caso es que al cabo de tres meses recibí una llamada del colombiano diciéndome: “Estoy en Miami viviendo en un piso, te estoy esperando”. Y así fue cómo un 17 de noviembre de 2003 me fui a vivir a Miami con un colombiano al que no conocía de nada, había visto solo una vez y borracho. Viví con él en un piso minúsculo y sin muebles, durmiendo en el suelo, malcomiendo y luchando y peleando por cada reunión durante muchos meses. Por eso me hace gracia cuando los concursantes de los realities a los que se mete en hoteles de cinco estrellas se quejan de lo duro que es todo. Al final la búsqueda de mi sueño fue un fracaso porque la serie no cuajó, pero por el camino gané un montón de experiencias y todas, absolutamente todas, fueron un éxito aunque no lo supiese ver en aquel momento.

La palabra arrogancia viene del latín arrogare, o reclamar para uno mismo. ¿Qué es lo que reclamas para ti cuando emites un veredicto?

Reclamo la misma honestidad y el respeto con los que yo actúo. Que lo mismo que doy lo reciba.

¿Consideras que les haces un favor a los demás poniéndolos enfrente de lo peor de sí mismos?

Si hay una cámara delante sí, si no, no. Como tú bien has dicho cuando reclamo, sube la audiencia, y entonces les estoy haciendo un favor a los concursantes ya que aumento su visibilidad. Para eso me pagan, para ponerme delante de alguien y sacarle los defectos, verlos y a partir de ahí trabajarlos, que esa es la parte que nadie aprecia. La cantidad de frases buenas que yo le digo a la gente no sale en los zappings.

¿Te has equivocado alguna vez?

Muchas. Y me he arrepentido, y no me ha preocupado lo más mínimo decirlo en directo, aunque eso venda menos. Es más, me alegro cuando alguien me hace rectificar, porque eso es el principio de muchas cosas, entre otras cosas de enamorarse.

Tu vida está indisolublemente ligada al mundo de la música. ¿Cuánto hace que no tocas una tecla?

Cuarenta y ocho horas. Disfruto, me relaja muchísimo tocar el piano y la guitarra también. Pero no lo voy a compartir nunca porque no creo que tenga nivel para ello. Mi primera nominación fui yo mismo. Cuando hace muchos años comencé a tocar en un grupo, me analicé a mí mismo y a los demás y me di cuenta de que no daba la talla. Y me eché, disolví el grupo. Y la prueba de que era la decisión correcta es que desde ese mismo momento todos empezaron a triunfar en el mundo de la música, lo que deja claro que el problema era yo. A mí la naturaleza me ha dotado de un oído muy bueno. Escucho un desafine y me duele en el alma. Pero tengo cero capacidad de interpretación. Soy muy mal pianista, muy mal guitarrista y muy mal cantante. Pero tengo criterio.

¿Tienes pena de que no se cumpliese ese sueño?

No, para nada. Estoy muy lejos de la figura del músico frustrado. De hecho para mí la máxima realización de mi sueño musical tuvo lugar en 2009, cuando produje el disco de Virginia Maestro, la ganadora de OT de aquel año. De las diez canciones nueve eran mías. Las había compuesto, las guardé en un cajón durante años y, gracias a la tele, encontré la cantante que hacía falta en mi grupo. Y encima me reuní otra vez con uno de ellos —que ahora es uno de Los Pinker Tones— y le dije “¿Quieres producirlo tú? Sería muy bonito cerrar esa etapa de esta forma”. Así que lo hicimos, y ese fue el segundo disco más vendido, vendió la friolera —ahora— de 20.000 copias, y gracias a ello esta chica tuvo una carrera musical. De hecho ahora creo que está preparando el tercer disco. Para mí ser feliz no es el cumplir los sueños que tenías cuando eras pequeño sino el cumplir la actualización de esos sueños. Si nos quedásemos con los sueños que teníamos entonces ellos querrían ser todos futbolistas y ellas todas veterinarias. Actualizar tus sueños es parte de la felicidad. ¿Yo qué quería cantando? ¿Quería salir al escenario o quería que la gente escuchase mis canciones?

¿Qué música escuchas actualmente?

(Saca el iPhone del bolsillo y nos muestra la música que lleva comprada o listada en Spotify. Orishas, Javier Álvarez, Portishead, Bon Jovi… y ¡Julio Iglesias!).

Me gusta mucho Vanesa Martin, es una cantautora muy poco conocida de este país a la que conocí tras verla en un concierto y tiene un talento brutal. Tiene una canción alucinante que te recomiendo que escuches en un día de lluvia, se llama Durmiendo Sola. Si no te cortas las venas con esa canción, no tienes sangre.

Vale, pero lo de Julio Iglesias me lo tienes que explicar.

Es mi vicio inconfesable. El otro día se lo decía a los técnicos y a mis compañeros de Tú si que Vales y flipaban. Disfruto como un enano con las canciones de Julio Iglesias, me parece que es el Frank Sinatra español pero sin voz. Es algo increíble lo que ha hecho este hombre. Además tuve la oportunidad de conocerlo cuando vino a una edición de OT. Te voy a contar una anécdota que me había guardado hasta ahora. Gala de OT, aparece Julio Iglesias con su aura de X millones de discos vendidos, nuestro artista más internacional y tal. Y llega donde está la gente de producción, en mitad de todo el barullo, cincuenta personas corriendo de un lado para otro. Y desde el otro lado de la sala me señala con el dedo y me dice… “¡Tú!”. Te juro que en ese momento se paró el tiempo. Todo el mundo dejó de correr, se quedaron como congelados mirando hacia él, temiéndose lo peor. Y me dice “Ven, ven”. Obviamente si Julio Iglesias te dice que vayas, vas. Me acerco y me dice: “Tú, a ver, ¿por qué eres tan capullo con la gente? Si me hubieras escuchado cuando yo cantaba aquello de Gweeeendolyn… (y se puso a cantar en mitad de la conversación, mientras yo rogaba que me tragase la tierra). ¿Si te hubiese encontrado en mitad del camino, qué me hubieras dicho, Risto?”. Y yo le miré, tragué saliva y le dije… “Julio, contigo me hubiese equivocado”. Se rió y me dio un enorme abrazo.

¿Es el momento musical más grande de tu vida?

(Sonríe) Sí.

(Se produce un silencio de un par de minutos mientras ambos intentamos comernos el sushi que trae el camarero. Yo, torpe, no logro manejar los palillos y acabo cogiendo el tenedor. Risto maneja los suyos con destreza, de la fuente a la bandeja y de ahí a la boca con elegancia. Finalmente abro el fuego de nuevo con una sola palabra).

Televisión.

Creo que algún día le daremos la importancia que merece. Hay un programa en la televisión catalana que se llama Alguna pregunta més, y siempre le hacen a los invitados la misma pregunta: “¿La televisión es cultura?”. Solo el hecho de que nos lo estemos planteando es un error de facto.

¿Los programas en los que tú participas son cultura?

Algo deben de tener cuando los consume tanta gente.

Respuesta de manual.

No, de manual no. De publicista. Para mí no existe lo bueno y lo malo, sino lo que vende o lo que no. Creo que ya somos mayorcitos para ir dando lecciones de moralina a nadie. Si hay un término que me horripile estelebasura.

Has declarado alguna vez que no lees ficción, solo ensayo. ¿Cómo lleva alguien como tú que no lee nunca ficción lo de haber escrito una novela —Que la Muerte te acompañe— hace un par de años? Y lo que es peor, que fuera un bestseller igual que tus dos libros anteriores.

Bien, porque en realidad era una excusa para explicar cosas que yo creo acerca de la vida. Lo que sucede es que no tengo suficiente entidad como para escribir un ensayo sobre estas cuestiones. Por eso la ficción fue un refugio para explicar lo que considero importante sobre la amistad, sobre los hijos, sobre el amor. Y así perpetré la novela. La estructura estaba basada en La Divina Comedia, solo que en lugar de los siete círculos del purgatorio, el protagonista recién fallecido se movía, acompañado por la Muerte, por las siete plantas de El Corte Inglés. En cada planta se discute, se habla, se abre un monólogo que permite al protagonista, si lo hace bien, ascender a la siguiente planta.

Dice el filósofo francés Comte-Sponville que el sexo es una escuela de humildad, sobre todo para el hombre. Tú has dicho muchas veces que no eres humilde. ¿Te falta de esa escuela, entonces?

Seguro, y además siempre estoy dispuesto a aprender. Procura estar con una mujer que sepa mucho más de sexo que tú. De todas formas yo no soy quién para llevarle la contraria a Comte-Sponvile. De hecho su Pequeño tratado de las grandes virtudes es uno de los libros que espero leerle algún día a mi hijo.

¿Has leído Velocity, de Ahmed Ajaz?

Sí, es un libro escrito en forma de conversación entre el vicepresidente de la rama digital de Nike y el fundador de la agencia AKQA. Habla de las reglas que van a imperar en este nuevo mundo digital. Es sorprendente ya desde su tesis de apertura: ¿Hacia dónde puedes ir cuando la única certeza es el cambio? Pues hay que dominar nuevas normas: velocidad para pensar deprisa y actuar aún más deprisa; dirección, para orientarte a una meta; aceleración, disciplina…

Tú como publicista vives inmerso en ese cambio que ha supuesto lo digital.

No solo los publicistas sino tú como escritor o todo aquel que produzca contenidos. Es algo que preocupa inmensamente a todo el sector y sobre lo que aún nos falta mucha experiencia para poder analizar. Es una transformación absolutamente copernicana. Igual que cuando en tiempos de Copérnico se trasladó el centro de la Tierra al Sol, ahora mismo se está trasladando de los medios a los consumidores el poder de distribución de contenidos. Y de repente esa tontería lo cambia todo. De repente la gente ya no tiene que verte por obligación, no basta con que estés ahí. La gente puede decidir evitarte, y cada vez con más facilidad. Y eso es un drama, por un lado, porque derrumba estructuras obsoletas, y por otro lado es una oportunidad. Dice Toni Segarra, que insisto que es un tío al que se debería escuchar mucho más que a mí, que estamos pasando de las estructuras que generan ideas a las ideas que generan estructuras. Creo que es una bella manera de concretar el cambio.

Leí el otro día a Enric González decir que el periódico en papel es una excentricidad.

Yo no me atrevería a matar a McLuhan, pero sí que es cierto que el medio ya no es el mensaje… hasta que vuelve a serlo. Piensa en el caso de @FacuDiazT y su #DepMajestad, que revolucionó la red y obligó a El País a sacar un editorial al día siguiente. Un caso de libro en que el medio vuelve a redefinir el mensaje, así que tal vez habíamos matado a McLuhan demasiado pronto. Igual la inmediatez absoluta es el nuevo medio.

“Hubo un tiempo en que todo era presente”. ¿Recuerdas quién dijo esta frase? (es de él mismo, de una carta a su futuro nieto).

Ufff, cierto, de los artículos que escribía en el blog hace años… No había ni siquiera Twitter entonces. Es cierto, ese es el sentimiento que nos define ahora mismo: todo es presente. Olvidamos, no vemos más allá del punto en el que estamos, carecemos de perspectiva.

Hablando de ideas que generan estructuras… tienes más de un millón de followers en Twitter. ¿Mucha responsabilidad?

Cualquiera que tenga un nombre propio tiene una marca, y mi única responsabilidad es que esa cuenta me represente, independientemente del número de seguidores que tenga. También me equivoco y cometo cagadas, como el otro día que bloqueé a David Bravo no recuerdo por qué, y luego me arrepentí. La gente me comenzó a dar con toda la razón del mundo y lo desbloqueé, había sido un error. La mía es una cuenta honesta, y eso es lo que aprecia la gente.

¿Qué significa ser catalán?

Venir de Cataluña. Como decía Serrat, “yo soy de donde comen mis hijos”.

Te he escuchado en alguna ocasión decir que te repugnan aquellos que te piden que te signifiques a favor o en contra de la independencia. Que tu lugar para significarte son las urnas.

La única razón para que me cabree esto es la falta de respeto. Es como si fuéramos preguntándole a la gente con quién se acuesta. ¿Qué más dará si se acuesta con un hombre, con una mujer o con un ficus? El lugar para significarse es la cama, y para el voto, las urnas.

Pero estás pidiendo unas urnas, entonces.

Y ya están puestas, el día 25 se fue a votar. ¿Las otras urnas? Ya veremos. Depende de quién gane y cómo gane.

Tu mujer te define como un romántico, alguien que para en el arcén cuando suena una canción que os gusta y que la saca a bailar en mitad de la nada.

Bueno, eso tiene dos motivos. En primer lugar que tenía que enamorarla, y el romanticismo es el mejor método. Y en segundo lugar que no era un arcén sino un camino de tierra, con lo cual no corría el peligro de que nadie me viese bailar, cosa que hago bastante mal.

A lo que iba es que alguien romántico conocerá el Weltschmerz, el dolor romántico del mundo. Es el término acuñado por Jean Paul que expresa la sensación que una persona experimenta al entender que la realidad nunca podrá acercarse al mundo deseado tal y como uno la imagina.

¿Por qué estos términos siempre son en alemán? Estos tíos son unos genios compactando conceptos, como elSchadenfreude, la alegría por el mal ajeno. En fin, ¿sabes qué? Lo importante del Weltschmerz no es el sufrimiento, sino el movimiento que tú hagas usando ese sufrimiento como combustible para poder acortar la distancia entre la realidad y el ideal.

¿Cómo sientes tú ese dolor? Mejor dicho, ¿qué cambiarías?

Ya lo hago todos los días, me explico. Cada persona que monta una empresa está haciendo algo por mejorar el entorno. Yo como emprendedor nato creo que el emprendedor aporta su granito de arena.

Tú eres empresario, creaste una productora y una agencia de publicidad justo cuando empezó la crisis. Y ahora la publicidad va mal. Tienes que echar gente a la calle.

Sí, tenemos que reducir la plantilla. Y es duro. Duermo tranquilo porque a todo el mundo que ha pasado por la agencia le hemos dado el máximo, la máxima indemnización, el máximo preaviso, cartas de recomendación, llamadas. Sin ERE, ni todas estas leyes en las que se escudan ahora muchos. Porque cuando tienes que despedir no porque alguien haya hecho algo mal sino simplemente porque no hay mercado, la gente lo entiende.

Por Jot Down pasó Buenafuente y dijo: “En este país,  si eres empresario, de entrada creen que eres un hijo de puta”.

Sí, lo leí. Creo que se es injusto generalizando. Hay empresarios hijos de puta pero también hay trabajadores hijos de puta. No por ser empresario se es María Teresa de Calcuta o viceversa.

Lo siento pero voy a obligarte a significarte. ¿Existe un futuro sin tomar las calles?

No.

¿Aquellos que sufren la injusticia son demasiado educados?

Al contrario, creo que a la gente se le están hinchando las razones cada vez más, lo cual es bueno y deseable. El poder absoluto es la ausencia de molestia. Cuantas más molestias e incordios tenga el poder más lejos estaremos del poder absoluto. Y la gente ha dejado de creer en los políticos.

Cierto, ¿por qué cada vez tienen peor imagen? ¿Y por qué las campañas de los partidos políticos son tan malas?

Son malas porque, a pesar de tener las mejores agencias y creativos a su disposición, cada campaña es tamizada por el filtro del comité del partido. Y todos sabemos que un camello es un caballo diseñado por un comité. Desde un punto de vista técnico, la disciplina del partido no debe estar también en las campañas. Ahora bien, yo me alegro de que así sea, porque de lo contrario lograríamos vender cosas invendibles.

¿Pero y aquello de que ninguna campaña de publicidad vende un mal producto?

Tal vez habría que matizarlo un poco. No vende un mal producto… dos veces. Habría gente que podría verse seducida y hasta la siguiente decisión de compra podríamos tragarnos cuatro años de mal producto.

¿El gobierno de Mariano Rajoy es un buen producto?

(Se queda callado un minuto largo) Estaba pensando una razón por la que este gobierno pueda ser un buen producto, pero no se me ocurre ninguna.

Dice Bassat, al que entrevistamos hace tiempo, que la mejor campaña publicitaria de la historia es el Yes We Can. Tú siempre has sido más de Lorente que de Bassat, pero aquí reconocerás que tiene razón.

En absoluto estoy de acuerdo. La mejor campaña publicitaria de la historia se llama Iglesia Católica.

¿Qué estarías dispuesto a hacer por robarle un cliente a la competencia?

Dar mejor respuesta a sus necesidades. Yo me he llegado a alegrar de que me quitasen un cliente porque me lo han quitado con una mejor campaña que la que yo estaba proponiendo. Y no por perderlo, ojo, eso sería falso. Me he alegrado porque me han dado una lección como un piano. Es como si viene un tío que es más alto, más guapo, más ingenioso y más inteligente que tú y se lleva a tu mujer. Entonces lo que te queda es aplaudir. No te puedes dormir nunca.

¿Qué no anunciarías nunca?

Una cosa que no anunciaría nunca y que espero no tener que hacer porque significaría que estoy muy desesperado son juguetes. Básicamente se trata de manipular a niños para que le pidan cosas a sus padres. Yo sería capaz de vender cualquier cosa, hasta drogas. Pero que adultos manipulen a niños me parece repugnante.

¿Qué te gustaría anunciar que no hayas hecho?

Barcelona.

¿Qué tiene Barcelona que no tenga Madrid?

Unos juegos olímpicos, para empezar. Pero bueno, Madrid tiene “casi cuatro”.

¿Por qué el Barça es más que un club?

Soy del Barça desde que mi abuelo me llevaba a ver al Barça. Él tenía uno de los primeros carnets, del año 20 o así. Y sin embargo cuando yo nací no me quiso hacer del Barça porque dijo que el fútbol se había convertido en un negocio. El Barça es más que un club en los breves momentos de lucidez en que nos olvidamos del negocio. Es más que un club cuando apuesta por la cantera y no por la cartera. Hay una filosofía que se llama La Masía que se estudia en todas las universidades del mundo.

Tres sitios para ti imprescindibles donde comer/cenar en Barcelona.

En mi casa. En casa de mi madre. Y en casa de mis suegros.

¿Y en Madrid?

La tasquita de enfrente. Kabuki. Loft 39.

Define a estos personajes en pocas palabras o mediante un titular: Pep Guardiola.

Estratega.

Puyol.

Amigo.

Cesc.

Jugador.

José Luis Moreno.

Qué hermoso eres.

Julia Otero.

Lo sexy que puede llegar a resultar la inteligencia.

Jesús Hermida.

Añorado.

Luis del Olmo.

Maestro de maestros.

José María García.

El padre de todos aquellos a los que nos gusta molestar.

Jesús Vázquez.

Llegó a ser Jesús Vázquez.

José Luis Rodríguez Zapatero.

La distancia entre talante y talento.

Mercedes Milá.

Huracán convertido en tormenta tropical.

Jordi González.

El rey de los sábados.

Olga Viza.

El prestigio no olvida.

Ana Pastor.

Exiliada política.

Mariano Rajoy.

El funcionario con el despacho más grande de España.

Rodrigo Rato.

Aún se debe de estar riendo.

Àngels Barceló.

Periodisme amb P majúscula.

José Mourinho.

Yo con chándal.

Santiago Segura.

El mejor vendedor español de todos los tiempos.

José Ignacio Wert.

La cultura del miedo.

Artur Mas.

Expresident en funciones.

Pasqual Maragall.

Barcelona fue poderosa, Barcelona fue su poder.

“La gente no huye de la publicidad, huye de la publicidad mala” : Marketing Directo

“En publicidad lo peor que te puede pasar es trabajar para una marca o un producto indiferente”, es decir, “que a la gente le dé absolutamente igual”. Ésta es una de las máximas de la publicidad para Risto Mejide, el polifacético escritor, empresario y publicista que pasó a la historia como la parte molesta del jurado de “Operación Triunfo”.

Aún sigue detrás de las mesas que valoran los talentos de los concursantes, pero su fama ha aumentado junto con la primera edición de su último libro “#Annoyomics. El arte de molestar para ganar dinero“.

Precisamente para presentar su libro, Risto se sometió a las preguntas de Xisco Fuster en una entrevista realizada el pasado 27 de abril en la Librería Literante. En ella compartió con los asistentes algunas de sus experiencias más vitales utilizando su tradicional clave de humor sarcástico. Mejide también habló sobre la publicidad actual, un campo de batalla diario.

“La gente no huye de la publicidad, la gente huye de la publicidad mala” dice. “Abrir un periódico por la mañana es empezar a tragar publicidad aunque no haya anuncios publicitarios. El gobierno hace publicidad, la oposición hace publicidad y los medios de comunicación también lo hacen 24 horas”. “Estamos rodeados de publicidad buena y mala, el problema es que la gente está saturada de según qué mensajes y ahí es donde está el buen o mal publicista”.

Como espectador, asegura, le gusta la publicidad que le “saca de la zona de confort”, y por eso, en el momento en que tiene que publicitarse a él mismo, trata de hacer que la gente en la que impacta se vea obligada a pensar y a sentir, aunque el pensamiento sea un simple “que idiota es este tío”.

“Es muy difícil hacer relevante algo que a la gente le da igual” por eso, dice, “lo mejor es tener fans, seguidores”, aunque estos tienen un lado oscuro, y es que “los detractores vienen también con los seguidores”. Ésa es, precisamente, la tesis de su #Annoyomics: “no puedes decir algo e interesar a alguien sin molestar a otro”.

Y ésta es también la base sobre la que ha construido su imagen pública. En su libro describe cómo se concibió a sí mismo como un producto consumible que tenía que colarse en un mercado ya saturado de todo tipo de personajes.

“Este tío de dónde ha salido y por qué hace esto” era su idea de personaje, y con ayuda de sus conocimientos como publicista, la hizo llegar a una audiencia en la que, como su libro, despierta fans acérrimos y también críticas. Pero, incluso esas críticas muestran “la no indiferencia”, que siempre es mejor que pasar desapercibido, concluye.

Aquí tienen la entrevista completa por cortesía de Los Locos de la Luna.

vía Risto Mejide: “La gente no huye de la publicidad, huye de la publicidad mala” : Marketing Directo.

«Soy molesto y molestar vende» – Buenos días de Terra

Risto Mejide, publicista y exjurado de Operación Triunfo, ha dado una entrevista al programa Buenos Días de Terra en la que habla de su personaje, de sus polémicas y también contesta a una pregunta que le envía Andreu Buenafuente sobre sus gafas.

«Hay gente que merece ser molestada. Yo soy molesto, y molestar vende», cuenta Mejide, que cree que además quien hace algo relevante, los honestos, molestan, haciendo una alusión a su propio perfil.

Risto Mejide tuvo enfrentamientos con la gran parte del jurado de Operación Triunfo y con el presentador: «Las polemicas con Jesús Vázquez o Noe Galera al final no beneficiaban a nadie». Pero no se arrepiente ni piensa que se pasó.

«La gente quiere hacerse fotos conmigo, llevo las gafas para preservar mi intimidad. Me las quito en casa», dice este polémico showman.

¿Es Risto un personaje? «Todos llevamos a un ser molesto dentro, yo lo he dejado salir y lo he dejado en la televisión», concluye.

vía programa Buenos Días de Terra