Mujer sin paraguas.

Artículo publicado el domingo, 1 de Mayo de 2016, en ElPeriódico.com.

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Il.lustració per Leonard Beard.

“Una mujer camina por la calle sin paraguas bajo una lluvia intensa. La gente corre, se apresura, empuja, despliega bolsas y periódicos salvavidas, hiberna bajo refugios propios y ajenos, juega al juego de la oca de portal en portal. Pero ella camina serena, pausada, como si eso de la lluvia no fuera con ella. Porque es que de hecho, hoy eso no va con ella.

Bajo sus ojos brotan raíces de rímel con sabor a sal. Y sobre su espalda parece que haya estado llevando el peso del mundo hasta hace tan sólo un minuto. Sus ojos han dejado de servirle, porque sus ojos ya no ven, tan sólo muestran cosas a los demás. Y lo que muestran es una cara desencajada que camina sin rumbo y sin paraguas bajo la lluvia intensa. Y lo que demuestran es que se puede mantener los ojos abiertos para cualquier cosa menos mirar.

Llorar es de las pocas actividades humanas sobre las que no podemos decidir la velocidad. No se puede llorar rápido. Uno puede controlar la respiración, comer a un ritmo frenético, echarse una siestecita cortita y hasta regular los latidos del corazón. Pero llorar no. El llanto impone su propio tempo. Es el tempo de las cosas que duelen. Es la dictadura del peor genocida de todos los tiempos, también conocido como dolor. Y como en toda dictadura, la primera víctima suele ser siempre el poder de decisión. Ella ahora se duele y deja dolerse. Avanza llevada por cualquiera que sea el motivo de su fatalidad. Porque avanza sin llegar a avanzar. Porque a veces uno simplemente se mueve sólo para no tener que quedarse en el sitio, para poder dejar algo atrás, aunque sólo sea un sitio, aunque sólo sea un lugar.

Ahora ella permite que el llanto recorra todo su cuerpo antes de asomarse a la cara. No son lágrimas, son gotas de sangre destilada y blanqueada bajo la presión que trató de retenerlas. Son pedazos de desengaño disueltos en dudas. Son estrofas desafinadas y descompasadas de una canción que nadie jamás cantará.

La gente pasa por su lado sin percatarse de su existencia. Ella camina al ritmo que llora, y claro, eso molesta a más de uno que incluso chista cuando la adelanta. Estorba. Incordia. No es correcta. Está mal. De vez en cuando alguien la roza con más violencia de lo razonable. No son empujones intencionados. Ni siquiera son toques de atención. Son pellizcos que la realidad le propina para despertarla y recordarle que allí no pega, que allí está de más.

Se ríe mejor en compañía. Se llora mejor en soledad. Por eso, la molestia más grande no es ella. En estos momentos, la mayor molestia son los demás. A ella le sobra el mundo. Y le falta todo el aire disponible para respirar.

Yo la miro y me pregunto cuál será el motivo de su desdicha. Por qué hay lágrimas que no desaparecen ni bajo la lluvia. Y sobre todo, por qué ha decidido salir a la calle y ponerse a caminar.

Una mujer camina por la calle sin paraguas bajo una lluvia intensa. Desaparece de mi vista cuando dobla la esquina, pero da lo mismo porque la sigo notando, sé perfectamente que ahí sigue, bajando por la otra calle a un ritmo demasiado lento para bajar por la calle, a un ritmo ya imposible de olvidar. Y yo, que podría haber hecho algo para ayudarle, en vez de eso me he puesto a escribir este texto, ignorando así la oportunidad que me ha dado la vida para recuperar parte de mi humanidad.

Otra oportunidad perdida. Otra más.”

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Categorías:Artículos, Articulo, El Periódico de Catalunya, Ouyeah, Risto Mejide

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10 respuestas

  1. I like it

    YaYi Mendez

    >

  2. Precioso. Que te dieras cuenta ya muestra,tu humanidad y que,escribas,sobre ello con tanta belleza puede ser consuelo de, a lo mejor, mas de una mujer desdichada,que lloró bajo la lluvia aquel día.

  3. Haz que no sea yo igual que la chica.

    O eso, o al menos que no piense tan mal.

    No he llorado, pero te has ido enfadada.

    Y eso, no pasa nunca.

    No me dejes.
    Yo no te voy a dejar.

    Te Amo.
    Dejame demostrartelo.

  4. Oportunidad perdida no, oportunidad aprendida. La próxima vez que veas a alguien llorar, recordaras a esa chica y no volverá a pasarte lo mismo. Llorar en soledad…es lo más triste que nadie puede hacer si no utiliza el dolor para recomponerse. Si llorar te deja peor de cuando empezaste…algo va mal…a mí personalmente me deja mejor; tranquila, serena y sin furia o rabia (depende de la situación)
    Cuantas personas no se identificaran con esa chica a la que todo el resto del mundo le molesta….pero no siempre la vida es color de rosa y hay que aprender a hacerse fuerte a base de caminar y llorar bajo la lluvia…
    Igual demasiada fortalece te hace perder otras cosas, te quedan dos opciones…o tirarlo todo por la borda y dejarse sentir o seguir al pie de cañón haciéndose la fuerte…

  5. Seguiré intentando besarte.

  6. Porque una persona se tendría que guardar algún sentimiento, que momento es bueno? Y que momento no? No decirlo, sintiéndolo como lo siente.
    Cuando está bien? Y cuando no?
    Porque hay que elegir un momento, y no dejarse llevar…
    Como pudes mirar como miras, y callarte un sentimiento tan Grande.
    Tendrías que gritarle al mundo lo felizes que somos, y publicarlo en todos los medios posibles.

    Algo me suena comparado con vosotros..(risto) pero no con tanta demasía.

    Ya que he descubierto varios de tus métodos, para mantenerme a raya, te rogaría que me contestaras en la medida de lo posible. Y no esperemos a encontrar un sentimiento en el aire que nos indique a donde ir, o que sentir,o que hacer… O que no.

    Ya te has “dejado” de muchas cosas..
    No creo que te guste, o gustase, mirar atrás en el camimo, y ver que nos hemos dejado.

    Por cierto, hoy creo que esa noticia de hoy, te ha puesto más guapa que nunca. No te cortes en hacérselo saber al Mundo.

    Eres la razón de mis Mañanas

  7. Para como soy yo, hoy he dicho mucho. Y sé que aunque me duela más a mí decirlo que a ti oírlo, tengo razón. Pudiendo hacer las cosas bien a veces las hacemos mal, y pasa lo que pasa…que sufrimos las consecuencias.
    Yo voy a quererte siempre. Haga frío, llueva, nieve o salga el sol. Y me da igual si la gente lo ve o no (como la chica de la lluvia). ¿Qué se podría expresar o exteriorizar de otras maneras? Si, pero no. Muy difícil de entender, no importa… Lo dicho, que he hablado demasiado hoy…y espero que aunque no estés de acuerdo o no entiendas mi postura, nunca me dejes…

  8. Tu me quieres, pero yo te Amo.

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