El mayor lo siento del mundo.

Artículo publicado el domingo, 24 de Enero de 2016, en ElPeriódico.com.

 

risto24-1-16

Il·lustració de Leonard Beard.

“El mayor lo siento del mundo ya empieza mal porque llega tarde. Y tarde es lo peor que se puede llegar cuando las cosas urgen tanto como tú y yo. Tarde es lo mejor que se nos ocurre ahora, este mediocre punto intermedio entre un nunca al que nosotros jamás habríamos llegado y aquel momento en el que todo esto realmente debió haber ocurrido. Pero qué le vamos a hacer, si al menos llega no pasa nada, y si pasa oye pues se le saluda y ya está.

El mayor lo siento del mundo siempre estuvo ahí, acurrucado y protegido tras cualquier silencio de duración inesperada, aguardando a que mi ego y el tuyo se callasen un poco y dejasen de una vez de incordiar. Como dos niños pequeños en la sala de espera del despacho del director, cuando sólo les preocupa aclarar quién ha empezado, y no quién es el primero que lo puede solucionar.

Una vez ellos se sentaron, bajaron la guardia y se relajaron un poco, apareció el mayor lo siento del mundo, susurrante y con la boca entornada, dejándonos casi sin aire para pronunciar. Y hubo que dar el brazo a torcer mientras nos bajamos del burro, control zeta de casi todo lo dicho, reconocer que algo estábamos haciendo mal. O mejor dicho, que no todo lo dicho fue sentido como fue dicho. Con lo que eso cuesta cuando crees acabar teniendo la razón. Pero ya se sabe, en esta vida hay que escoger, no se puede tener a la vez la razón y la felicidad.

Y es que el mayor lo siento del mundo viene siempre después de una discusión acalorada, la única actividad humana en la que las dos partes más pierden cuanto más intentan ganar. Para empezar, capacidad de escucha, que es la única necesaria para poder comunicarse y comunicar. Cerramos compuertas, nos volvimos impermeables y confundimos empatía con justicia, que es lo mismo que creerte la mentira de que hoy estás en posesión de la verdad. Pero es que encima nosotros perdimos el tiempo, y tiempo nuestro que nadie nos ha regalado, tiempo que echaremos tanto de menos cuando nos estemos echando de menos de verdad. Tiempo para disfrutarnos, tiempo para darnos cuenta de lo bien que estamos cuando estamos bien, tiempo para estar juntos y no contra los dos. Tiempo que ya da igual porque ya no existe, tiempo que no se fue, sino que lo desechamos de nuestras vidas como si nos sobrase. Tiempo que jamás volverá. Los economistas lo llaman coste de oportunidad. Yo lo llamo joder para no follar.

El mayor lo siento del mundo es consciente de todo eso y de mucho más. Por eso, al mayor lo siento del mundo le gustaría decirte que esto no volverá. Que ya aprendimos, que la discusión sufrida jamás se repetirá. Pero el mayor lo siento del mundo no te puede engañar. Es consciente y consistente, y por eso no puede pedir disculpas, porque hemos llegado hasta aquí juntitos de la manita. Los dos deberíamos aprender y tomar medidas. Y los dos sabemos cuáles son y que no serán sencillas, sabemos que dolerán. Pero las aplicaremos a todo pasado, con más cariño y seguramente con más claridad. Nadie dijo que quererse fuese a ser fácil. Lo que pasa es que siempre es más fácil quererse mal.

Y pese a todo aquí estamos, reconciliándonos de nuevo. Cada vez tardamos menos en abrazarnos y en buscar cualquier broma absurda a la que agarrarnos para salir airosos e invertir la espiral negativa.

Salimos de ésta y lo hicimos más fuertes. Todo gracias al mayor lo siento del mundo y a la única frase con la que tiene sentido contestar.

Yo más.”

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21 respuestas

  1. No siempre comparto tu opinión o tu visión sobre el mundo, pero con este último artículo me siento muy identificada, tal vez demasiado por el punto al que he llegado después de que terminara, no la guerra, pero si la batalla mas cruel y despiadada de mi vida.
    Tal vez si fuese capaz de dejar todo a un lado y escribir algo parecido, o de mandar un enlace a tu artículo, acabara la guerra, pero antes debería ver si realmente las cosas han dejado de doler tanto.
    En cualquier caso tu artículo me ha hecho reflexionar y plantearme algo que hasta ahora había sido impensable.

    Un beso. Bel.

  2. Hola Risto. ¡Cuánto tiempo! Mi madre está enferma de la “edad” y estoy un poco angustiada, voy haciendo las cosas principales y el resto lo hago poco a poco. Este artículo es muy bueno para indicar con inteligencia creativa que, a veces, el mayor lo siento del mundo llega cuando ya no se necesita porque no siente cariño ninguno por el otro. Buenos días.

  3. Asi que mas da? Me has hecho llorar

  4. Yo me pregunto, después del mayor lo siento del mundo ¿no debería seguirle un adiós? Coger la vía difícil pero a la larga la mejor. Porque invertir la espiral negativa no significa que desaparezca sino que se disimulará por un tiempo y no hay duda de que volverá a aparecer, para volver a hacer daño y volver a engañarnos. ” Los dos deberíamos aprender y tomar medidas. Y los dos sabemos cuáles son y que no serán sencillas, sabemos que dolerán(…) Nadie dijo que quererse fuese a ser fácil. Lo que pasa es que siempre es más fácil quererse mal.” tú lo has dicho…Dime Risto, ¿tú qué harías?

  5. Y cuanto cuesta invertir una discusión! cuando ya todo el aire se ha cargado de tensión y parece que no hay manera de salir de ahí. Pero al final uno de los dos da el brazo a torcer. Eso es lo bueno, que al final aprendes a ceder y dejas de darle tanta importancia a tener siempre la razón.
    Saludos!

  6. “El mayor lo siento del mundo”… 🙂
    Gracias Risto por incitarme a aparecer recorriendo esta reflexión.

    …Aprendizaje descarnado el mayor lo siento del mundo …cuya intensidad es proporcional a cuánto conocemos de nuestra alma, de nuestra sombra, de nuestros defectos, “reconocer que algo estábamos haciendo mal” …y cuánto hacemos por bloquear y usar esos defectos.

    Nunca es tarde, entiendo, para salir de la cómoda mediocridad …en un instante de valiente autenticidad se puede vivir más que en toda una vida de adocenamiento.

    Acuerdo! ..no se puede tener a la vez la razón y la felicidad. Particularmente aquí si elijo el punto medio entre ambas …elijo la alegría -q considero distinto a la felicidad- que me genera vivir desde una cierta sin razón, desde una cierta locura.

    …Entiendo que por vivir en y desde la cómoda y cobarde mediocridad, la vida nos lleva a tener que experimentar los extremos de una acalorada discusión, continuada de el mayor lo siento del mundo.
    Y que esos dos extremos se acercan al punto medio -en este caso elegido por mí- a medida que me libero de la necesidad de tener que mostrarme perfecta.

  7. – ¿Lo siento? – No!! – Déjalo tumbado!!! ……

  8. Me encanta todo lo que viene acompañado del nombre Risto

  9. Risto, para cuando un artículo alegre y positivo? Venga, sorpréndenos pronto!

  10. ”’Pero ya se sabe, en esta vida hay que escoger, no se puede tener a la vez la razón y la felicidad.”’ Genial el artículo Risto.

  11. No se puede tener a la vez la razón y la felicidad.
    La razón casi siempre se tiene a medias.
    La felicidad no se tiene nunca, con suerte puedes sentirla muchas veces.
    La libertad tampoco se elige, como mucho puedes elegir entre algunas opciones que te den mayor o menor margen de maniobra…

  12. Reblogueó esto en Los Reblogueos de etarragoy comentado:
    Me ha encantado …

  13. Es muy bonito,pero la vida pasa muy deprisa, a pesar q a veces nos parece q estemos parados en el.tiempo. mi experiencia y ya soy felizmente abuela, es q no he sabido canalizar lo bueno o a sospesar lo q realmente vale la pena y entonces ya llegamos tarde,friamente y sin amor a decir LO SIENTO, pero mi realidad es q NO LO SIENTO. Hay personas egoistas, manipuladoras q te hacen sentir mal. Y es lo yo permiti toda la vida con el, engañandome yo misma y cuando quise reaccionar ! Oh DIOS MIO!!!!! NO ESTOY A TIEMPO. SOLO IRME A OTRA VIDA, PUEDA SENTIRME QUERIDA Y COMPRENDIDA. Eres genial,pero a la vez muy joven. Tu no me conoces en persona pero yo a ti si. Un beso de iaia

  14. Ni con el mayor lo siento sigues siendo incapaz de hacerlo público y a la persona k se lo debes.

  15. Lo que son las cosas…en el pasado Risto Mejide era para mi alguien al que no quería ni ver y menos oír, como se puede crear un personaje tan diferente a lo que “parece” la realidad. Hoy (y cuando digo hoy hace ya algún tiempo) he descubierto a una persona interesante, lucida y a la cual da gusto leer.

  16. En nuestra labor por ser el más fuerte nos aferramos en ese no a perdonar y entonces después de intentar solucionarlo mil veces en un escenario imaginario, sucumbimos a nuestro corazón , a lo que sentimos hacia esa persona y escribimos:
    “Si supieras lo lejos y lo cerca que estoy a veces de perdonar…
    Cuántas veces he visto una mirada de lucidez y comprensión : Ahora es Ahora, …”
    pero de nuevo la caída en la idea errónea de lo que era en realidad…
    y qué verdad más dolorosa no actuar en el debido momento, escondiéndonos en un miedo al rechazo al no ser acogidos de la forma en que pensamos:
    “El hecho es que te echo de menos , y no sabes cuanto…”
    Difícil desenlace de este el mayor lo siento del mundo .
    Como decía en aquella película :
    “Amar significa no tener que decir nunca lo siento”
    pero de vez en cuando
    Sí un
    Te quiero

  17. Me ha encantado. Siempre hay que intentar no llegar a la situación por la que pedimos el mayor lo siento del mundo, si es así pues no queda más que disculparnos.

  18. Ojalá nunca se tuviera que decir ‘lo siento’, ojalá todo se hiciese de la forma correcta desde el minuto cero, pero entonces no aprenderíamos de nuestros errores, conviriendolos en experiencias…y lo mas importante; no valoraríamos lo que tenemos o a quien tenemos en su momento.
    Se podrá decir más alto pero no más claro: “yo lo siento más…”

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