Perder la costumbre. 

De eso tratan las vacaciones. No son más que un intercambio de vidas tan asimétricas como complementarias. Un canje de rutinas. Perder ciertas costumbres para ganar otras. Salirse de uno mismo para volverse a meter después, con todo el drama que supone darse cuenta de que ya no se cabe igual de bien. Pero da igual, si tienes suerte, aprovechas y te ves desde fuera, te alejas del ensordecedor ruido cotidiano para así volver a afinar el único instrumento que jamás deberías haber dejado de interpretar: tú. 

Bienvenidos a vuestros antes. Ojalá podáis transformarlos en los de después. 



Categorías:Artículos

14 respuestas

  1. increible risto, siempre consigues emocionarme. Tengo todos tus textos impresos y lo que mas me gusta es leerlos, me hacen revivir momentos especiales de mi vida. Eres muy grande, un beso

  2. Reblogueó esto en Mi Recreoy comentado:
    Qué mal llevo las despersonalizaciones

  3. Y lo complicado que es ser uno mismo con lo bien que nos conocemos…

  4. Ojalá una entrevista en Al Rincón a algún músico clásico para dar a conocer las injusticias que estamos sufriendo los estudiantes de conservatorio en España 👏

  5. Entre perder las costumbres y las pocas veces que puedo perder los papeles, al final debo ser un perdedor nato. Me alegra esa visión del cambio de falsas rutinas. Great!!!

  6. Simplemente, me encanta.

  7. Que bonito Risto. Te sientes raro si no estas trabajando en un futuro personal mejor? Estoy entre la espada y la pared, no se si mi yo es el que estaba de vacaciones. De vacaciones en España con la familia y eso, y de vuelta al trabajo en Londres. Que ironías

    Por cierto. Te vienes?

  8. Increíble, como siempre, sin fallar

  9. Me encanta que me encante revivir lo vivido (o al menos la presencia cuando presencié aquel pasado,… Que ahora es futuro?)

  10. La rutina nos instala en la seguridad, un adiestramiento del que siempre queremos huir y hacia el que siempre tendemos finalmente.
    Nos ha dicho que somos dioses, que participamos de su imagen y semejanza, en nuestro caso, pero en realidad somos hombres con méritos continuos de a ser menos.
    Hemos vuelto sí. Ojalá que sea para ser más o al menos, que no sería poco, nosotros.
    Excelente reflexión. Como tantas tuyas!

  11. Gracias me gustan y diisfruto mucho los artículos de Risto Mejide

  12. Las rutinas te instalan en una zona de falso confort. Cada vez más automatizado, cada vez más claustrofóbico, cada vez menos inteligible, cada vez menos operativo. Salirse de uno mismo, autoobservarse, modificar lo modificable, lo que no gusta, lo que duele, lo que daña.
    Preparas el instrumento pero no lo tocas, dejas que suene solo, la melodía es hermosa, auténtica por salvaje, porque el ensordecedor ruido de lo cotidiano no puede acallarla.

    Bella reflexión.

  13. Cuando estudiaba sociologia hice un seminario sobre Sociologia del Ocio del investigador Manuel Casquero, y fue muy interesante. ” Existe el Ocio porque existe el trabajo”, es lo mismo, aunque Ud. Sr Mejide lo explica de otra manera muy elegante.

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